Opinión

¿POR QUÉ JAIRALA LE PUEDE GANAR A CINTHIA? 

Dr.Fernando Rosero González
feroserogon@hotmail.com
Cuando Jimmy Jairala en el año 2004 enfrentó en la primera reelección de Nebot, este obtuvo el 56,76 % mientras que Jairala, sin  contar con un equipo bien estructurado tanto en las juntas receptoras del voto cuanto en el Tribunal Electoral del Guayas para contar y defender los votos logrados en las urnas, obtuvo el 30,02%.
En ese momento político Nebot gozaba por marketing político, de una gran popularidad y respaldo popular, pues se afirmaba que era la continuidad del trabajo realizado por León Febres Cordero, líder del partido Social Cristiano. Jairala sorprende al país, al alcanzar una formidable votación no reflejada en las urnas, advirtiéndose de un posible fraude electoral.
Y fue apoyado por el PRE,  sin perder en ningún momento protagonismo político, manteniendo más bien el respaldo de los sectores populares. En el año 2014 Nebot corre nuevamente para la reelección y enfrenta a Viviana Bonilla del partido gobernante Alianza País, que contaba a su favor con la mayoría de los miembros del Tribunal Electoral del Guayas y obtiene Nebot el 53.2% mientras que Bonilla el 39.87%.  Toda la maquinaria electoral y recurso del gobierno de Rafael Correa al servicio de la candidata Bonilla.
Bonilla no contó con respaldo popular sino de la maquinaria electoral del Gobierno de Correa, que le movilizó a su gente en el Tribunal Electoral del Guayas. De no haber sido así, la derrota de Bonilla hubiese sido más grande en el porcentaje de votos a su favor y al final lo obtenido por ella, no reflejó la voluntad del pueblo de Guayaquil y nadie habló de fraude electoral. Por ello, resulta más interesante, analizar el porcentaje de votos que obtuvo Jairala frente a Nebot, que aquel que obtuvo Nebot frente a Bonilla.
Ahora las cosas son distintas. Jairala no se enfrenta al líder del Partido Social Cristiano Nebot. Lo hace contra Cinthia, alfil del líder que, no obstante su buen perfil político, nunca ha obtenido por sí sola más del 28, 29% en Guayaquil. Su techo no llega al 30% en Guayaquil. Son escenarios diferentes, que deben ser analizados de manera coherente y objetiva.