Ciencia

Por qué hay tantas personas con miopía en el mundo

Cuando era adolescente mi vista empezó a empeorar paulatinamente y comencé a usar gafas.

ESTADOS UNIDOS. Investigaciones recientes sugieren que estas asunciones son erróneas. Muchos factores ambientales de la vida moderna pueden tener una influencia en el asunto. Y con unas pocas medidas preventivas, podría evitarse que muchos niños sufran de una condición que ha plagado a una generación.

La miopía es una especie de epidemia: entre un 30% y 40% de la población de Europa y Estados Unidos necesita anteojos. Y esa cifra alcanza el 90% en algunos países de Asia.

Si el “gen de la miopía” existiera, esto supondría que resistió milenios a pesar de sus desventajas.

De hecho, investigaciones llevadas a cabo con esquimales en Canadá deberían haber resuelto esa cuestión hace unos 50 años.

Mientras en la generación de más edad apenas había casos que necesitaban lentes, el 10% de la generación más joven los usaba. “Eso nunca hubiera sido posible si la enfermedad fuera genética”, dice Nina Jacobsen, del Glostrup University Hospital de Copenhague, en Dinamarca.

En cambio, lo que sí pasó durante los años que separan esas generaciones es que los esquimales comenzaron a dejar de lado su estilo de vida tradicional para adoptar uno más occidental. Esa parece una causa más probable del deterioro de la vista.

La cantidad de casos de miopía están en aumento, según reveló un estudio realizado en por investigadores del Instituto Nacional de los Ojos de los Estados Unidos. La investigación mostró que la cantidad de estos casos pasó del 25% en 1971-72 al 41,6% en 1999-2004 en las personas que tienen entre 12 y 54 años.

El Doctor David Friedman, profesor de Oftalmología y Salud Internacional en el Instituto de los Ojos Wilmer en el Centro Médico Johns Hopkins, indicó que “todas las evaluaciones muestran un cambio grande en los porcentajes de miopía y no está del todo claro por qué ocurre esto”.

De todas formas, la mayoría de los investigadores sostienen que el incremento de casos no sólo se debe a cuestiones hereditarias, sino también al uso de la computadora y al poco tiempo que se pasa al aire libre. (Internet/ La Nación)