Opinión

¿Por qué apresurar el regreso a la presencialidad en colegios y escuelas?

Daniel Tristancho/ Guayaquil.
Pasante de la Universidad Casa Grande
daniel.tristancho@casagrande.edu.ec

El plan de vacunación de Guillermo Lasso ha comenzado con el pie derecho, y la llegada continua de centenares de miles de dosis junto con la nueva estrategia coordinada con el CNE solo prometen éxito en la propuesta inicial de vacunar a 9 millones de ecuatorianos en 100 días.

No obstante, la vuelta a la presencialidad para muchos colegios y escuelas fue anunciada entre cuestionamientos.

¿Por qué se está promoviendo una vuelta a la presencialidad cuando el plan de vacunación ni siquiera ha llegado a un cuarto de progreso?

El entorno escolar es un área en donde el contagio es solo cuestión de tiempo, y a pesar de que urge volver a la presencialidad, es más prioritario la inmunización de un porcentaje mucho mayor de habitantes para evitar que esto se pueda traducir en un repunte de casos.

Ojalá que Guillermo Lasso no esté dando un paso en falso con esta decisión. Puede ser que, en zonas rurales, la vuelta a la presencialidad amerite esta urgencia por las bajas condiciones de la enseñanza en línea, pero no es cauto permitir que instituciones que pueden mantener una enseñanza en línea sin problemas durante otro par de mes estén volviendo a la presencialidad. Al menos no con tan poca gente vacunada.

Por lo menos la vuelta a la presencialidad es voluntaria. La escuela representará un foco de contagio entre núcleos familiares y, como dije anteriormente, a pesar de que en algún momento la población tendrá que dar ese paso con el afán de retomar la mejor manera de enseñar, este no es el momento. No cuando estamos tan cerca de inmunizar a un porcentaje tan grande de ecuatorianos.