Ciencia

Por qué 361 agujas son mejores que una

Una de cada 10 personas tiene miedo a las agujas hipodérmicas, un instrumento médico necesario pero incómodo.

IRLANDA DEL NORTE. Aunque la aguja es una forma eficiente de administrar medicamentos y tomar muestras para análisis, también es una punta afilada de metal que se introduce en tu cuerpo.

Esto es un problema para muchos niños, pero especialmente para los bebés prematuros.

Los bebés prematuros tienden a estar enfermos con frecuencia y por eso se les suelen suministrar muchas medicinas. Por su vulnerabilidad, los médicos suelen sacarles también frecuentes muestras de sangre.

Lo hacen con inyecciones o insertándoles una cánula permanente, un procedimiento que resulta complicado incluso para los adultos.

“Como lengua de gato”

Muchos investigadores han intentado encontrar una solución alternativa.

Ahora, el profesor Ryan Donnelly de la Universidad de Queens, en Irlanda del Norte, y su quipo creen que han encontrado la solución. No una aguja, sino 361.

El instrumento tiene la apariencia de un parche pequeño de plástico de medio centímetro que se sostiene fácilmente en la yema de los dedos.

“Es un parche con 361 minúsculas agujas individuales”, explica el profesor Donnelly.

El parche es un poco áspero al tacto, como un velcro o la lengua de un gato. Pero las agujas individuales son muy duras y afiladas en la punta.

Al contrario que las agujas hipodérmicas normales, éstas solo penetran en la capa superior de la piel. No entran en contacto con los nervios, por lo que no causan dolor. Tampoco entran en contacto con los vasos sanguíneos.

En lugar de eso, recogen el líquido intersticial que rodea las células en la capa superior más externa de la piel. Este fluido contiene toda la información que puede necesitar un médico.

Es una buena noticia para los adultos, pero podría ser revolucionario para los bebés prematuros.

El doctor Aaron Brady, farmacéutico que ha entrado a formar parte del equipo de Donnelly recientemente, tiene experiencia en cuidados neonatales.

“Los neonatos y los bebés hasta los 28 días de vida tienen muy poco volumen sanguíneo, más o menos la cantidad contenida en una lata de refrescos”, explica.

“Con frecuencia hay que controlarles la sangre cuatro veces al día. Si podemos usar estas miniagujas, no hay que extraerles sangre”, continúa.

“Las agujas hipodérmicas pueden provocar cicatrices, moretones y daños al tejido”, añade el doctor Brady. (Internet/ La Nación)