Opinión

Populismo y despilfarros…

Dr. Jorge Norero González/Guayaquil

 

Que de lo que se ahorre por la eliminación de las gasolinas, parte se lo destine para bonos y otros beneficios similares, son la evidencia de que nos gobiernan personas, más interesadas en el clientelismo y la demagogia, en lugar de invertir en proyectos que fomenten, por ejemplo, el sector agropecuario, el turismo y otros proyectos que generen mano de obra y aseguren la cadena alimentaria…

De seguir con esta política de bonos, nos acercamos al reino de los vagos y mantenidos, al puro estilo de los gobiernos como el de Venezuela, y la casi extinción de la clase media…

Los brujos que asesoran a Daniel Noboa Azin, por sus acciones, tendrían que ser del mismo ADN, de aquellos que asesoraron a los gobiernos anteriores, incluidos el estrella  del cambio de la matriz productiva, el Correísmo…

Es que aquello de la justicia social no ha sido más que el pretexto, para que proliferen los demagogos, los cínicos, y vivamos en el reino de los farsantes y encantadores, que con discursos cargados de emotividad, emoción subliminal, y mucha sensibilidad, venden aquello que quieren escuchar, las grandes masas de carenciados y sin ningún horizonte de oportunidades…

Nadie le recomienda al máster y exitoso empresario, que el mejor acelerador del sector agropecuario, por ejemplo, sería que el bono social que reciben algunas familias en extrema pobreza podrían canjearlos en cooperativas agrícolas de productos de primera necesidad…

También esos bonos podrían ser descontados en medicinas, o para pago de servicios básicos: energía eléctrica, agua potable, etcétera.

Con estas ideas podríamos incluso combatir la desnutrición crónica infantil, mejorar el nivel social, y servirían para dinamizar sectores críticos por falta de demanda, y se conseguirían reducciones muy fuertes en los precios, eliminando a los intermediarios…

Pero parece que el Presidente vive un Ecuador paralelo, sus asesores y ministros le venden como exitoso construir cárceles en la Antártida…, que lástima, seguimos con la cantaleta; te ofrecen, te ofrecen hasta que te lo meten…
Semper Fi.