Opinión

Politización de la seguridad…

Dr. Jorge Norero González/Guayaquil.

 

 

Manosear el tema de la seguridad interna, como un objetivo político, cuando asesinan, secuestran, violan a miles de ciudadanos, no sólo que es una perversidad, es, ante todo, un crimen de Estado, que desnuda a los responsables, en autoridades inicuas, indolentes, demagogos y cómplices del crimen estructural y endémico de la República…

Desde ayer los medios televisivos han puesto en imágenes y en editoriales, el recrudecimiento de acciones de secuestros, asesinatos, vacunadores, lo que debería poner en alerta al gabinete de la guerra interna, al consejo de seguridad de política pública, al centro estratégico de inteligencia, que algo grave está cocinándose luego del periodo de vacaciones, que se tomaron los criminales y bandidos, en estos primeros 60 días del Estado de excepción…

Nadie se atreve a efectuar con documentos y en un verdadero escenario de rendición de cuentas, una explicación convincente de que CARAJO están haciendo, desde ese círculo privilegiado de guapos, increíbles y nicer…

No puede ser que con un documento en que se nos dice: han bajado el porcentaje de asesinatos por números de habitantes, hemos efectuado 200k (k significa mil) operaciones de patrullajes, sean las operaciones estratégicas que hayan desbaratados y eliminado en el campo de batalla, como ayer se refirió el presidente de la Nación, al crimen organizado y al narcoterrorismo…

Han vuelto los vacunadores cobrando incluso los dos meses anteriores, que estuvieron mirando los errores y falencias de los operadores de la Fuerza Pública.

No pueden ni el mando militar y policial, actuar de manera irresponsable, porque de por medio está el honor y prestigio de sus instituciones, por lo tanto por conciencia y haciendo honor al juramento de proteger y garantizar los intereses vitales, y las vidas de nosotros el PUEBLO, actúen con todo la responsabilidad, honor y sentido del deber, caso contrario ustedes serán, ( me refiero al mando actual) los responsables de cargar en vuestro currículum y antecedentes, el estigma de haber fracasado como comandantes de vuestras fuerzas, debiendo por lo tanto rendir cuentas de sus acciones, ser juzgados y despojados de vuestras condecoraciones, rangos, pensiones y retiros…

Lo vuestro es material y hasta mental, por sus fracasos, a nosotros nos quitan la vida…

¿Que tienen que decir al respecto? ¿Seguirán con el cuento de falta de medios, chalecos, armas, balas, vehículos, comunicación, etcétera?

Abnegación, disciplina y responsabilidad.

Semper Fi.