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Polémica del Madrid-City: agresión a Modric, un penalti claro…

La primera polémica de la vuelta de semifinales de Champions entre el Real Madrid y el Manchester City llegó justo después de cumplirse el minuto 7 del partido. Casemiro cometió una falta sobre De Bruyne que Orsato sancionó, pero sin amonestar al mediocentro brasileño. Cuando los jugadores del City rodeaban al colegiado italiano para protestar, se formó un rifirrafe entre Laporte y Modric en el que el central skyblue pegó una bofeta al croata. Orsato tomó una decisión salomónica y mostró tarjeta amarilla a ambos jugadores.

«Si le pone la roja a Laporte no puede decir nada, pero al no haber fuerza desmedida no puede entrar el VAR y se queda en amarilla. Modric se encara con Laporte, en un enfrentamiento cuando se encaran dos jugadores hay que amonestar a ambos. Lo único que ha hecho mal el árbitro es no amonestar a Casemiro», comenta Iturralde González en la retransmisión en directo de Carrusel Deportivo. «Para mí no es roja, pero un jugador no puede comprar boletos y dejar al arbitro que se pueda equivocar«, añade el árbitro de AS y la Cadena SER.

El bofetón de Laporte a Modric podría interpretarse como conducta violenta, según relata la norma 12 del reglamento del fútbol para todas las competiciones: «El jugador que, sin estar disputando el balón, golpee deliberadamente a un adversario o a cualquier otra persona en la cabeza o la cara con la mano o el brazo, la acción será considerada conducta violenta, a menos que la fuerza empleada sea insignificante».

El precedente del Celta-Granada de la pasada Liga

El VAR no suele entrar en el tipo de riñas como las vividas entre Laporte y Modric y más estando tan cerca el árbitro. Pero desde el VOR podrían entrar si interpretan que la bofetada del defensa del City al croata se trata de una agresión y no una mera acción accidental. Si se trata de una agresión, sería una roja directa para Laporte, uno de los cuatro supuestos en los que puede intervenir esta tecnología. En España ya se ha visto intervenciones por este tipo de lances. El año pasado, Sánchez Martínez, árbitro internacional y que ejerce de VAR en partidos de Champions, avisó a Díaz de Mera de un tirón de orejas de Okay a Luis Milla, mientras este último se encontraba en el suelo. Se consideró que se trataba de una agresión, como se puede interpretar la bofetada a Modric. Es poco común que el VAR entre en estas discusiones.

Iturralde es rotundo con la acción que dio origen a la pena máxima que transformó el delantero francés para poner el 3-1. «Es penalti clárisimo», sentencia Iturralde.

«Es una mano que esta en posición natural, no se hace grande y le viene de forma inesperada por lo que no puede apartarla. No es punible», explica Iturralde.