Opinión

Pobre país

Antonio Aguirre

antonioxaguirre@gmail.com

Como era de esperarse, después de las marchas a nivel nacional, el señor Presidente de la República las catalogó como “rotundo fracaso” y “derrota” triunfando la democracia. En cambio, el Canciller de vacaciones, Ricardo Patiño, se refirió como una reunión aislada de 50 personas por aquí y 50 personas por allá. Por el otro lado, los líderes de los movimientos sociales que respaldaron el paro lo catalogan como un “tremendo éxito contra la tiranía y dictadura”.

Fácil es suponer que las dos declaraciones no llegarán a punto de conciliación, más bien la tendencia es a radicalizarse por el Gobierno, esperándose en el futuro mayor reacción de los opositores frente a los desplantes y minimización a los movimientos sociales.

El primer magistrado y sus asesores siguen con el estribillo del “golpe blando”, que en realidad es solamente un decir, porque la oposición política nunca ha estado unida y todos los opositores actúan individualmente sin una cabeza visible que los organice. Se repite la historia de dividir para gobernar.

La soberbia de unos poco por aquí y otros por allá, crea una ilusión óptica que no los hace ver la realidad nacional de la reacción en Costa, Sierra, Oriente y región Insular, que manifiestan la inconformidad de someter al país a las próximas reformas constitucionales las mismas que van porque van, como estuvo decidido desde el momento que las presentaron en la Asamblea Nacional, a pesar de la socialización entre ellos mediante un diálogo que siempre fue monologo. Deduzco lo anterior, por declaraciones del Canciller de vacaciones Patiño, quien sugirió al señor Presidente que el impuesto causado por la herencia, que consta en un proyecto de ley, se destine a becas educativas.

El guión repetido y cansino del señor Presidente de la República ya debería de cambiarlo y mirar la realidad, de qué ya no son más, muchísimos más. Cada vez que pasan los días, serán menos, muchísimos menos.
Como conclusión no hubo ganadores y el único perdedor fue nuestro País, que es de todos los ciudadanos de toda condición y de todas las banderías políticas…

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