Opinión

Pobre hombre rico…

Dr. Jorge Norero González/Guayaquil

Así resulta ser de manera lamentable, la imagen del presidente Guillermo Lasso Mendoza, en las actuales circunstancias, en que se destapa toda una caja de Pandora repleta de actos de corrupción, tráfico de influencias, oscuros contratos propiciados por consejeros ad honórem, y quién sabe Dios, que otras cosas más estarán por revelarse en los próximos días y horas…

Muchos estamos realmente sorprendidos, de que esto sea en verdad, la patética y trágica situación que vivimos, que a su vez es la continuación de una sucesiva herencia de otros dos gobiernos anteriores, descritos cómo corruptos y repleto de piratas y narcopolíticos…

Tenía razón su hermano Xavier, cuando en plena campaña escribió alertando a los ecuatorianos, del codicioso y déspota individuo, que se escondía bajo la sonrisa y la voz de abuelo que quería vender, para engañarnos con sus fantasías y mentiras…

Engañado le escribí a Xavier, que se había convertido en el Caín de su propio hermano, movido por su envidia, celos y prejuicios de izquierdista de café y burgués refinado…

Cuánta razón ha tenido Xavier, pero no podemos sentarnos a llorar sobre leche derramada. Del mismo modo tengo que aceptar, que su compañero de toda la vida: Carlos Sagnay De la Bastidas, también nos advertía de ese Guillermo necio, codicioso, ignorante, ambicioso, inepto, y de otra muchas cosas más, al que también lo califiqué de sufridor, envidioso, mal amigo, pero yo fui el engañado y usado para despistar y descalificar a muchos, convencido de que en verdad Guillermo Lasso Mendoza, era el más indicado para ejercer la Presidencia y liderar a la Nación con eficiencia e idoneidad…

Te pido disculpas públicas Carlos, tenías razón. En el caso de Xavier la cosa es diferente porque los trapos sucios se lavan en casa, pero no deja de tener razón y merece también una disculpa.

Seguramente Guillermo se fue a USA, acosado por la traición y la cruz de sus errores. La conciencia seguramente no lo dejará tranquilo, aunque done su sueldo, viaje en su avión propio, siempre tendrá que responder moral y políticamente, de todas las denuncias que hoy son el pan de cada día de su paso por Carondelet…

Gracias Dios por no haber permitido que sea parte de este club de gánster y corruptos, mis hijos no me lo hubieran perdonado.

La mayor riqueza de un hombre es su paz interior, su conciencia, la satisfacción del deber cumplido, vivir con la frente en alto, gozar del afecto familiar y de verdaderos amigos…

Todavía eres presidente, pero estás cada día más sólo, y por mucho dinero que puedas haber multiplicado desde que te sentaste en Carondelet, de nada te servirá, pues hasta la salud te quiere abandonar. Siento lástima en serio por ti Guillermo, desearía pidas perdón a Dios y al pueblo ecuatoriano, porque por tú culpa, estamos bajo el imperio de las mafias, ojalá antes de irte incluso de este mundo, rectifiques, aunque en serio creo, para ti es demasiado tarde.

Semper Fi.