Internacional

PMDB dice que solo los «bolivarianos» creen en el «golpe» contra Rousseff

Según Jucá, en el plano regional, la versión de Rousseff sobre el supuesto «golpe» solamente ha sido aceptada por Venezuela, Ecuador y Bolivia.

BRASILIA.  El senador Romero Jucá, presidente del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), que lidera el vicepresidente Michel Temer, afirmó hoy que solo los Gobiernos del arco «bolivariano» creen que en Brasil está en curso un «golpe de Estado», como sostiene la mandataria Dilma Rousseff.

«Los pocos aliados que le quedan a Rousseff son en su mayoría del bloque bolivariano, que está en decadencia», declaró Jucá en una rueda de prensa con corresponsales extranjeros, en la que comentó el proceso que puede llevar a la destitución de la mandataria y a Temer a ocupar su lugar, como prevé la Constitución brasileña.

Según Jucá, en el plano regional, la versión de Rousseff sobre el supuesto «golpe» solamente ha sido aceptada por Venezuela, Ecuador y Bolivia.

«A Rousseff le quedan (Nicolás) Maduro, que no consigue hablar ni en Venezuela; (Rafael) Correa que tiene sus problemas en Ecuador y no es el mejor ejemplo de democracia; y Evo Morales, que acaba de perder el referendo» hecho en Bolivia sobre la posibilidad de que fuera reelegido para un nuevo mandato, declaró el senador.

Jucá agregó entre las «fidelidades» que mantiene Rousseff a la exmandataria argentina Cristina Fernández, pero aclaró que «ya no es presidenta de nada», por lo que su opinión tampoco pesa.

Según Jucá, el «discurso del golpe» que propaga Rousseff no ha cuajado ni cuajará en la comunidad internacional, la cual «sabe» que el proceso contra la mandataria es constitucional y es realizado por el Poder Legislativo, bajo estricta supervisión de la Corte Suprema.

El senador descartó la posibilidad de que organismos regionales como el Mercosur o la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) se planteen sancionar a Brasil en caso de una destitución de Rousseff.

«Son acciones aisladas que intentan crear una historia que no ha sido aceptada ni lo será», reiteró sobre la versión defendida por la presidenta, que sostiene que hay un «golpe» en marcha sobre la base de que las acusaciones en su contra carecerían de fundamento legal.

En ese sentido, Jucá insistió en que las maniobras fiscales que el Gobierno utilizó para maquillar sus resultados de 2014 y 2015 son un «crimen de responsabilidad», que es cómo define la Constitución brasileña las causas que pueden llevar a destituir a un mandatario.

Según Jucá, «si hubiera un golpe, si eso fuera creíble, Rousseff lo habría dicho en la ONU», donde participó el pasado viernes en el acto de la firma del Acuerdo de París contra el cambio climático.

«Sin embargo, no lo dijo. Además, pasó dos días fuera del país, el ‘golpista’ (por Temer) asumió la Presidencia en forma interina y se la devolvió cuando ella regresó. De modo que en Brasil no hay un golpe, sino un pleno ejercicio de la democracia», sostuvo Jucá. (Efe/ La Nación)