Tecnociencia

Planetas donde llueven diamantes

Unos científicos han averiguado nuevos detalles sobre la formación y la manifestación de la lluvia de diamantes en planetas como Neptuno, Urano, o exoplanetas (planetas de fuera de nuestro sistema solar) parecidos.

El trabajo es obra de un equipo internacional dirigido por Mingo Frost del Laboratorio del Acelerador de partículas Nacional SLAC en Estados Unidos. El equipo incluye también expertos del Sincrotrón Alemán de Electrones (DESY, por sus siglas en alemán). Para la investigación, se empleó el XFEL, un láser europeo de electrones libres de rayos X emplazado en unas instalaciones de Schenefeld, Alemania.

En experimentos anteriores utilizando láseres de rayos X, ya se descubrió que pueden formarse con bastante facilidad diamantes a partir de compuestos de carbono a las presiones y temperaturas reinantes en el interior de planetas gigantes gaseosos ricos en agua, amoníaco e hidrocarburos. Tras su formación, los diamantes se hunden lentamente en el interior planetario como consecuencia de la fuerza de la gravedad y de la diferencia de densidades, dando lugar a una «lluvia» de piedras preciosas procedentes de capas superiores.

Un nuevo experimento realizado en el XFEL ha demostrado ahora que la formación de diamantes a partir de compuestos de carbono se produce a presiones y temperaturas más bajas de lo que se suponía hasta ahora. En el caso de Neptuno y Urano, esto significa que la lluvia de diamantes puede iniciarse más arriba de lo que se pensaba inicialmente y que debe tener una mayor influencia en el campo magnético del planeta. Además, la lluvia de diamantes también debería ser posible en planetas gaseosos más pequeños que Neptuno y Urano, los llamados «minineptunos», que son uno de los tipos más comunes de exoplanetas descubiertos fuera de nuestro sistema solar.

Tras su formación, los diamantes pueden arrastrar gas y hielo a medida que descienden de las capas externas a las internas del planeta, provocando corrientes de material. Los nuevos resultados muestran que los diamantes se forman sobre una capa de hielo conductor que se agita a medida que los diamantes caen a través de ella. Las corrientes de fluidos conductores actúan como una especie de dinamo a través de la cual se generan los campos magnéticos de los planetas. «Es probable que la lluvia de diamantes influya en la formación de los complejos campos magnéticos de Urano y Neptuno», afirma Frost.

Recreación artística del fenómeno coloquialmente descrito como “lluvia de diamantes” en un planeta como Neptuno o Urano. Tras su formación a cierta altitud, los diamantes descienden hacia las profundidades del planeta. Esta singular lluvia, además, influye en el campo magnético del planeta.

Por:  Noticia de la Ciencia (Imagen: European XFEL / Tobias Wüstefeld)