Opinión

Pinocho en Cuerpo y Forma de Político

Por: Tony Cedeño/ Portoviejo

Escritor / Poeta/ Motivador

Las campañas políticas se asemejan a Aladino y el cuento de la lámpara maravillosa donde los candidatos ofrecen el oro, el moro, y hasta lo que no tienen ni pueden cumplir. Se agolpa a los electores con multitud de ofrecimientos con la finalidad de convencerlos de que por sus ofertas tendrán mejores condiciones de vida. – En sí el papel del político es alabar a su jefe inmediato cual dios mítico, pero en esta lid poquísimos son amigos verdaderos y no es nada raro que entre uno y otro se claven los puñales de la deshonra.

Lo cierto es que la política ha perdido credibilidad cuando el sistema jurídico no aplica las leyes con rigor, cuando el parafrasear es una moda con que se añade injusticia a quien exige justicia, cuando nada y poco se hace en la línea de la igualdad que todo ciudadano merece porque los políticos en su mayoría nada bueno enseñan.

El país está harto de este teatro dado a que los escándalos de corrupción no cesan y mientras estos se desarrollan las grandes periferias donde abunda la pobreza siguen esperando lo que desde hace décadas les han prometido donde Pinocho toma cuerpo y forma de político. -En este sentido se necesitan personas nuevas que desplacen a los políticos tradicionalistas sobre todo gente visionaria que no se deje manipular por un sistema caótico donde la verdad dejó de ser una virtud.

Creo que la democracia le queda grande a un territorio donde sus hijos no cumplen con sus deberes, donde la práctica del hurto ocupa el trono en el corrupto, donde por los hechos y no por ofertas de proselitismo político carentes de sustentabilidad este país podrá un día ser diferente que hasta plazca vivir en él, pero la realidad es otra aquí se vive entre tanta debacle que por muchas razones los conciudadanos ya no creen en el sistema porque están inermes y huérfanas las palabras honor, gloria, disciplina, lealtad entre otras.

Una urgencia fundamental para la sociedad es el problema de la inseguridad pública que parte desde la base de una ola criminal sin límite. – Creo que si hubiera pantalones bien puestos no habría mafia, ni lavado de dinero, ni drogas en las calles, pero desde siempre el hampa ha dominado las consciencias y quienes son sujetos a su mandato pasan a ser unos simples mediocres, unos Pinochos vende Patria.