Ciencia

A pesar del boom de la vida sana, el estrés y la falta de tiempo ganan la batalla

Nutricionistas y psicólogos dicen que la falta de tiempo para hacer actividad física y el poco descanso atentan contra el cuidado de la salud.

EE.UU. En las últimas décadas creció el boom de las dietas saludables, el running y la actividad al aire libre, entre otras. Sin embargo, los números muestran que la cantidad de infartos no bajó, al contrario. En la actualidad el estrés y la falta de tiempo para realizar actividad física están ganando la batalla. Clarín consultó a varios especialistas para encontrar respuestas.

Uno de los puntos que influye en futuros infartos es la obesidad. Y en nuestro país la tendencia también viene en alza: el sobrepeso y la obesidad en niños aumentó cerca de 30% y en nenas el incremento rondó el 10%. En adultos, en tanto, el sobrepeso creció un 3% en hombres y un 6% en mujeres. En referencia a la obesidad en adultos, se incrementó un 19% en los hombres y un 17% en las mujeres. “Hay una laguna entre lo que una persona dice que come, lo que cree que come y lo que en realidad come”, le explica el doctor Alberto Cormillot a Clarín.

Especialista en nutrición, Cormillot va un poco más allá: “Lo mismo pasa respecto a la actividad física y lo mismo con el cuidado de la salud”. También afirma, respecto al movimiento, que “la gente hace actividad física los días laborables, de lunes a viernes. Pero los feriados o fines de semana no cuentan. Entonces en esos días muchas veces recuperan lo que bajaron. Y a veces hasta lo superan. Por eso la obesidad aumenta en nuestro país”. Otro factor importante según el médico es que “el advenimiento de las series y de las tablets atentan contra el sueño. Y el buen descanso está relacionado con el bienestar físico”.

Fabiana González, psicóloga especializada en nutrición, analiza la moda de la vida sana y saludable. “Es un boom que lo pueden llevar adelante quienes cuentan con tiempo. Vivimos en un mundo donde corremos todo el tiempo de aquí para allá y esto influye en el estrés del día a día”. Y afirma que esto ocurre cada vez más “a edades tempranas y sobre todo la cuestión está centrada en el tema laboral”. La profesional agrega, además, que “a medida que la vida diaria es más estresante, el organismo segrega mayor nivel de cortisol, ocasionando mayor tensión y por consiguiente un organismo más predispuesto a padecer molestias o enfermedades”.

Por último González asegura “no hay espacios de ocio y en los niños también ocurre. Ya no juegan en la puerta de la casa o en la plaza. Juegan contra la computadora. Es decir que nuestro nivel de estrés viene desde chicos. Cuando somos grandes muchas personas tampoco encuentran tiempo para hacer ejercicio físico”.

Otro punto a tener en cuenta es el nivel de exigencia de la actividad física elegida, ya que el exceso puede derivar en problemas cardíacos. “Aún cuando se lo hace por placer o por recuperación de una enfermedad, muchas veces se toma la actividad física con alta intensidad. Y se cae en una competencia con uno mismo, con un alto grado de exigencia. Hay que estar relajado, tranquilo y buscar un lugar donde la actividad esté supervisada”, dice el deportólogo Jorge Franchella, director del Programa de Actividad Física y Deportes del Hospital de Clínicas. “El crossfit, por ejemplo, se hace en Estados Unidos para bomberos y policías, no es para el que tiene sobrepeso o quiere salir del sedentarismo”, concluye. (Internet)