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Personajes de la farándula se toman campaña electoral en Ecuador

«Yo no soy político», esa fue la explicación que dio Héctor Vanegas ante la ola de críticas por un discurso en el que señaló que las «hembras» se «sacan el calzón» cuando él hace sus recorridos proselitistas.

El video del discurso de Vanegas coincidió con su proclamación como candidato a prefecto por una Alianza entre el partido Centro Democrático y el Partido Socialista Ecuatoriano.

«Cuando los políticos cometen errores no piden disculpas, pero yo sí ofreceré disculpas», añadió en un video colgado en redes con el que buscaba voltear la página de sus declaraciones, las que fueron consideradas machistas y misóginas por agrupaciones de mujeres y organizaciones de Derechos Humanos.

Por cierto, esta es la tercera participación de Vanegas en una elección. Cada una por un partido político diferente.

Caja de sorpresas
La alianza CD-PSE es la que respalda a Jimmy Jairala como candidato a la alcaldía de Guayaquil.

En la lista a dignidades seccionales también están la bailarina y presentadora de televisión Carla Sala y el reportero de crónica roja José Delgado.

«Si alguna lección nos deja estos días de anuncios de precandidaturas, es que la mayoría de partidos y candidatos solo están ahí para llegar al poder de cualquier forma», consideró el consultor político Jacobo García.

La incursión de la farándula en la política no es nueva. Los partidos buscan aprovechar la fama de deportistas, cantantes, actores y presentadores de televisión para lograr los votos.

El goleador de la selección, Agustín Delgado, fue asambleísta y el propio Jairala fue presentador de televisión antes de saltar a la arena política y ganar la prefectura del Guayas.

Más famosos
El caso de Sala y de Delgado no es el único. En Milagro, el ex arquero de Barcelona, José Francisco Cevallos disputará la alcaldía de ese cantón del Guayas con su hijo Francisco Andrés Cevallos Macías.

Para el profesor de Derecho, muchas veces la vanidad supera a la capacidad de los candidatos. «Si no se rechaza esta forma de hacer política desde las organizaciones políticas de alquiler, de los candidatos a la vanidad, luego no nos asombremos de tener gobiernos locales mediocres», puntualizó.

 

 

 El Comercio