Opinión

Persiguiendo sueños

Claudio Campos

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@claudioncampos

El 6 de enero es una fecha importante para muchas personas porque se festeja la llegada de los reyes magos, para otros puede ser no tan destacado pero en la vida de Oscar “Chacho” Lenarduzi está marcado a fuego como el puntapié inicial de perseguir un sueño que seguramente al imaginarlo es casi imposible de conseguir.

La prueba de jugadores se llevaría a cabo en las instalaciones del club a las 09:30 con la única condición de llevar el documento que acredite la fecha de nacimiento. Chacho que se destacaba por los demás en los torneos intercolegiales y barriales esa noche no pegó un ojo, a tal punto que desayuno a las seis de la mañana con el conserje de la hostería donde se albergó para esperar el gran momento. Tomó el colectivo con mucha anticipación y siguió las indicaciones que le habían dado para llegar y sin perder un detalle en el recorrido fue el primer joven en ingresar al predio deportivo.

Luego de estar sentado en un banco atrás del alambre que tenía el perímetro de la cancha principal se atrevió a preguntarle si sabía que categorías probarían a un señor que pasaba junto a él, a lo que el hombre respondió, ¿usted cómo se llama y de dónde viene?, vengo de parte del sastre que viste a los futbolistas profesionales del club contestó, con cara pensativa el señor le dijo, no le pregunte eso, acá no importa quién lo envía, lo que realmente vemos es su potencial, y usted ya veo que es atrevido, cámbiese en ese vestuario, señaló.

Pasaron casi dos horas para que Chacho sea nombrado en la última tanda de jugadores para que ingresen a jugar. El pitazo marcó el inicio del informal partido que no duro más de 8 minutos donde no toco ningún balón más allá de sus movimientos constantes tratando de demostrar su potencial. Los entrenadores se juntaron en un rincón y luego de conversar se acercaron a los más de 200 jóvenes y con un tono firme dijeron, gracias a todos por venir, eso fue todo, Chacho sintió que una ráfaga de frío recorrió su cuerpo porque su anhelo se estaba escapando y no dependía de él pero segundos después su nombre retumbo en sus tímpanos al ser escogido entre otros cuatro jugadores para ser parte del club a partir de ese momento. Lo imposible es realidad para aquellos que tienen el fuego sagrado pero también para los que viven entusiasmados persiguiendo sueños, ese fue el caso de Chacho Lenarduzi.

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