Ciencia

Peligro de los biopolímeros

La necesidad de rellenar arrugas y otras depresiones en la piel ha llevado a la creación de múltiples sustancias inyectables.

ESTADOS UNIDOS. Alogenosis Iatrogénica es el nombre dado a la patología que sufren los pacientes con implantes; ésta es producida por las sustancias alógenas, es decir; sustancias ajenas al organismo.
La colocación de sustancias inyectables de relleno más usadas son: silicona líquida, parafina, petrolato líquido, vaselina, “biopolímeros”, aceite mineral, grasa animal, etc.
Las sustancias alógenas causan numerosas complicaciones, entre las más frecuentes se encuentran; dolor localizado, procesos inflamatorios, abscesos, pigmentación y enrojecimiento de la piel, fibrosis, edema linfático de piel, queloide, migración de las sustancias, necrosis de la piel, etc.

Las reacciones, que afortunadamente no se presentan en todos los pacientes, aparecieron entre las 6 horas y los 25 años del tratamiento y fueron locales (dolor, eritema, pigmentaciones, edemas, fibrosis, queloides, infecciones, fístulas, necrosis de piel, desplazamiento por gravedad, etc.) y generales (fiebre, dolor generalizado, artralgias, decaimiento, malestar general, aumento de caída del cabello, depresión, etc.).

No se encontró relación con enfermedades autoinmunes tales como artritis, dermatomiositis, esclerodermia, etc. Los síntomas y signos se exacerban cada dos o tres meses durante períodos que duran de 1 a 3 semanas y mejoran con o sin tratamiento.
El tratamiento es sintomático.

Las resecciones quirúrgicas solo deben hacerse en zonas muy limitadas, pues producen depresiones cutáneas y cicatrices retráctiles. Las masas muy grandes no se deben resecar debido a las deformaciones consecuentes. Se debe proteger la piel con sustancias emolientes.

El aspecto más importante de este estudio es lo que no debe hacerse: los corticoides locales o generales no sirven y aumentan la atrofia de la piel; las punciones y la liposucción no ayudan, pues las masas son sólidas y fibróticas; los masajes, el ultrasonido y el láser no ayudan y a veces empeoran la situación.

En todos los países se deben realizar campañas oficiales de prevención contra estas sustancias. (Internet / La Nación)