Opinión

PATRIOTISMO: LA PALABRA AUSENTE ENTRE VERA Y HERNÁNDEZ

Por: Mario Ponce Lavalle – Quito

El periodista Carlos Vera, es un actor mediático con su propio peso específico; se lo ha ganado a pulso, por su frontalidad y determinación, pese a su -a veces excesivo- culto al yo, y a su intemperancia de interrumpir continuamente al entrevistado, ¡situación que “hemos sufrido” sus oyentes por 40 años…! Pero, dispara al cuerpo, y viendo a los ojos, lo cual es una cualidad inequívoca de las personas de bien…

José Hernández, es un personaje de mucho respeto, dentro de la opinión pública de nuestro país; desde hace 15 o 20 años atrás… su claridad y clarividencia en la interpretación de los “momentos políticos”, aunado a su defensa a ultranza, del Estado de Derecho, la libertad de expresión y anhelo por un progreso en paz, alejado de las mafias (políticas y económicas) es algo que me identifica con él y que lo comparto…

La última entrevista -hace pocos días- entre estos dos ecuatorianos, ha sido sustanciosa y explosiva -como no podía ser de otra manera- y ha tocado las fibras más sensibles, del porqué de la crisis política que vivimos estos días en el Ecuador, y de las “recetas” que este par de generadores de opinión, visualizan dentro de sus mentes… y de su corazón.

Pero… sin embargo de haber esbozado en profundidad la crisis, sus causas y sus eventuales soluciones, en mi humilde opinión, ¡les FALTÓ ALGO FUNDAMENTAL…! Y esto fue: incluir la palabra, que más que una palabra, es un VALOR CÍVICO FUNDAMENTAL cuando se habla de la Patria: ¡EL PATRIOTISMO…!

¿Qué es el patriotismo? ¿Cómo se lo define, y que acarrea este valor cívico, ESENCIAL, cuándo de la Patria hablamos?

Los textos dicen, que el patriotismo es:

1. m. Amor a la patria.

2. m. Sentimiento y conducta propios del patriota.

Y a su vez, Patria se define como: 1. f. Tierra natal o adoptiva ordenada como nación, a la que se siente ligado el ser humano por vínculos jurídicos, históricos y afectivos.

2. f. Lugar, ciudad o país en que se ha nacido.

Por lo tanto, quien actúa con PATRIOTISMO, jamás podrá ir en contra, y peor aún, desear o propiciar el mal, ¡a lo que se quiere…! ¡Al lugar donde has nacido…! Al espacio del planeta, que nos pertenece, con el cual nos identificamos, y compartimos con nuestros compatriotas, a los que amamos, nos identificamos con ellos y cuidamos o protegemos, si estuviera aquello dentro de nuestras manos…

Es tan importante el sentimiento del PATRIOTISMO, y su cabal comprensión, sobre todo en aquellos que hacen labor de Estado, que un verdadero PATRIOTA, jamás estará impulsado a robar, jamás estará propenso a legislar en contra de las grandes mayorías, ¡jamás estará pensando en rendir la Patria a intereses protervos de mafias o estructuras de poder supranacionales…!

Una verdadera patriota, no “se come” un mes de la vida de la Nación, defendiendo un puesto como “gata panza arriba”; un verdadero patriota, no prostituye su condición de Juez, haciendo gala de su desparpajo, ignorancia e impudicia; un verdadero militar patriota, no cae en las redes de telarañas de lucro indebido; un verdadero policía patriota, no se vuelve perro faldero, lame traseros de ningún “Don Dieguito o Don Marquito” a falta del finadito Don Naza…

Un verdadero patriota, impide por todos los medios, que delincuentes sentenciados en firme, por el más alto Tribunal de Justicia, salga libre a disfrutar de su botín… Un verdadero patriota, no anda saltando entre países parias del mundo civilizado y democrático, “finteando” el peso de la Ley, en aviones “prestados” de un supuesto amigazo…
! No, estas cosas, NO SUCEDERÍAN, ¡SI HUBIESE PATRIOTISMO… de verdad…!

Tuve, junto a mis queridos compañeros de aula -a los cuales quiero como hermanos- la suerte y el privilegio, de ser educados en un centro educativo excepcional: la Academia Militar Ecuador, regida por un educador profundo, como fue Monseñor Miguel Enrique Romero Gonzales, oriundo de Machala; con profesores de la talla de un Dr. Edgar Terán Terán, del Dr. Jorge Salvador Lara, y también, de “mi” Teniente Jorge Pazmiño Madrid, quienes “nos inyectaron a la vena” el amor y el patriotismo hacia el Ecuador; a la par de la filosofía: Mente sana en Cuerpo sano…y de la concepción de orden y respeto a la autoridad, que es correlativa a la filosofía militar…

Aún así, hubo una que otra manzana podrida… pero la inmensa mayoría, ¡fuimos bendecidos con el sentimiento del patriotismo…!

De ahí que, dentro de ese diálogo tan enriquecedor de Vera y Hernández, me haya quedado el vacío de escuchar, cuando se preguntaron, ¿Y cómo debería salir el Ecuador de esta crisis? la respuesta contundente: ¡CON MÁS PATRIOTISMO, CARAJO…!