Opinión

PASCUAS ANTICIPADAS.

Antonio Aguirre Medina/Guayaquil
antonioxaguirre@gmail.com

La injusta y ciega justicia graciosamente está por concederles el arresto domiciliario a los hermanitos Salcedo Bonilla, quienes dentro de su familia íntima son considerados como los enviados de Cristo.

Sus deudas con la sociedad son múltiples, algunas con sentencias incluidas que tendrán que cumplirlas en la felicidad del hogar, con seguridad acompañados de su séquito de acólitos y para utilizar el mal aplicado leguaje inclusivo de acólitas para vivir en otra realidad.

Las acuciosas autoridades ya están en proceso de verificación de las seguridades para la supervivencia de los honorables privados de libertad dentro de la comodidad y la Santidad de su humilde pesebre.

Este es el país que heredamos de una revolución oprobiosa que, si el presidente Lasso no cumple con todas sus ofertas de campaña, llegará el momento en que las grandes mayorías se recordarán más del innombrable prófugo de la justicia y hasta llegarían a encasillarlo como continuista.

Actúe señor presidente usted tiene en sus manos el poder de la “MUERTE CRUZADA” y si no la utiliza, su futuro será comprometedor para el destino del Ecuador.