Opinión

PARECE OPORTUNO, REFRESCAR LOS FUNDAMENTOS DE LA DEMOCRACIA…

Por: Mario Ponce Lavalle – Quito

 

 

Lejos de mi intención, el adoptar posiciones de filósofo u orate guía de multitudes, que no lo soy; pero sí la de un simple ciudadano que llama a la cordura, al respeto mutuo y a elevar el nivel de la discusión política -y sus discrepancias, sobre la realidad que vive nuestro país- ¡hacia un nivel adecuado a la talla que ostentan los actores de esta discrepancia…!

El doctor Oswaldo Hurtado Larrea, uno de los dignos ex presidentes de la República que tiene el Ecuador -pues debo recordar con pena y vergüenza, que existen varios que no lo son, debido a estar prófugos de la Justicia, o imputados en juicios por corruptelas, o que, han sido mandatarios de facto- se permitió hacer, algunos días atrás, unas declaraciones respecto a lo que él considera el estado de nuestra democracia; en la que -y este es un juicio personal- teniendo argumentos reales para plantear su discrepancia en algunos temas de gobierno, yerra en comparar con extrema dureza y falta de objetividad, “…al gobierno del presidente Noboa Azín, como peor que el decalificado que presidiera Rafael Correa Delgado…” para calificarlo luego de “…dictador…o criptodictador…”

Posteriormente, el presidente Noboa Azín emite su respuesta, utilizando un tono y palabras ofensivas a nivel personal, y más allá de destempladas… Todas ellas, alejadas del nivel de educación que su alta formación profesional y personal acreditan, todo lo cual es reprochable, al tratarse de que, su contradictor no sólo es un casi nonagenario, que ha servido al país con inmenso decoro y pulcritud personal en el manejo de los recursos públicos, y que ejerció y luego entregó el poder, en términos democráticos, y que luego ha caminado por las calles, tranquilo como cualquier ciudadano… lo cual es de agradecer, y merece el respeto de todos.

¡Qué edificante hubiese podido ser para el país, ver y escuchar un debate sobre lo planteado, a la altura del intelecto, agudeza y razones que los dos antagonistas de seguro poseen…! Pero no ha sido así… y el país especta abrumado, agresiones de lado y lado, muy poco edificantes…

Es bueno recordar que en democracia, todos tenemos el derecho de criticar y opinar sobre las acciones de “nuestro mandatario” -no se diga, un expresidente del talante de Hurtado Larrea- pues ese mandatario es a su vez “nuestro mandante”, y como tal, no es alguien omnímodo y anti-cuestionable…
¡Es su deber, escuchar la crítica y responder…! explicando sus razones ante tal o cual crítica, y desvirtuando las críticas realizadas sin razón o fundamento, como es à su vez, su derecho como mandatario democrático, como lo es Noboa Azín…!

Por tales razones, parece oportuno hoy, refrescar ciertos fundamentos de la Democracia ¡No negociables, ni manipulables! si se es parte de un sistema democrático como tal:
El libre derecho a la opinión y prensa; no admite discusión, y las leyes regulan a aquellos que se pasen de la raya, haciendo un mal uso de este derecho.

Respetar la independencia entre los Poderes del Estado; la democracia pura no admite absolutismos, el balance y contrapesos que este pilar fundamental de la democracia exige, implica necesariamente, tolerancia, diálogo y respeto…que lleven a consensos…

Respetar la libertad e igualdad ciudadana ante la Ley; dentro de este concepto, se incluyen el respeto a la propiedad privada, a la libre iniciativa, a la libertad económica, y sobre todo, el respeto a los Derechos Humanos… ¡Y no parcialmente, sino incluyendo los DDHH de los que nos cuidan, que son los ciudadanos policías y de las FFAA, quienes pueden utilizar la fuerza y el uso de las armas que el Estado les ha confiado, para protección de los ciudadanos…!

Ser un Estado de Derecho; respetar la Ley es un imperativo… ¡Nadie debe estar por encima de la Ley…! y quienes imparten justicia, deben ser personas dignas, profesionales del Derecho, con ética y valores morales, con hojas de vida limpia… ¡Es una obligación del Estado en este aspecto, educar y filtrar debidamente a quienes se encargue impartir justicia…!

Por tales razones, desde los lejanos tiempos de los griegos, se ha definido a la democracia, como “…el gobierno del pueblo…”

Y en la modernidad, un genio de la política como fue Sir Winston Churchill dijo de ella: “…es la peor forma de gobierno a excepción de todas las demás…!” aceptando sus fallas y distorsiones, pero sobreponiéndola a cualquier tipo de dictadura omnímoda, o régimen de tiranía absolutista…

¡Cuánto quisiera el país sereno y democrático, que se depongan las diatribas, y que se debatan las discrepancias, con frontalidad ¡Sí! pero con altura y buen uso del idioma, que da para mucho…inclusive para insultar, sin procacidad ni descendiendo al albañal en el que habitan otras alimañas, que no tienen la talla de los discrepantes aludidos en este escrito…!