Para ti hoy…
COLABORACIÓN DE LA Dra. Patricia Aguirre de Martire/Guayaquil
“Amar también es saber poner límites.”
Cuando amas a alguien, quieres comprender.
Quieres perdonar.
Quieres darle otra oportunidad.
Y eso puede ser hermoso.
Pero cuidado:
amar no significa permitir que te lastimen.
No es amor si te humilla.
No es amor si controla con quién hablas.
No es amor si invade constantemente tu privacidad.
No es amor si intenta alejarte de tu familia o de tus amigos.
No es amor si te amenaza con dejarte cada vez que no haces lo que quiere.
Y tampoco es amor si te presiona para demostrarle con tu cuerpo aquello que dices sentir con el corazón.
Hay una palabra que todo joven debe aprender:
NO.
Y decirla no significa que amas menos.
A veces significa que has aprendido a respetarte.
Quien verdaderamente te ama puede sentirse diferente, puede no estar de acuerdo contigo…
pero respeta tus límites.
Nunca permitas que alguien utilice la frase “si me amaras…” para obligarte a hacer algo que no quieres hacer.
Porque el amor verdadero no exige pruebas que lastiman tu dignidad.
El amor pregunta.
Escucha.
Respeta.
Espera.
Y acepta un NO sin convertirlo en castigo.
También recuerda algo:
poner un límite no significa castigar al otro.
Significa decir con serenidad:
“Te quiero, pero esto no lo acepto.”
Porque antes de aprender a compartir tu vida con alguien…
debes aprender a cuidar la dignidad que Dios puso en ti.
Empiezo hoy…
A reconocer mis límites, expresarlos con claridad y respetar también los límites de la persona que amo.
Quien te ama no necesita destruir tus límites para entrar en tu corazón; aprende a respetarlos para poder permanecer en él.
