Opinión

Para quien trabaja el diario Expreso…

Dr. Jorge Norero González/Guayaquil

 

En mi calidad de profesional titulado en ciencias de la comunicación, ejerzo mi derecho de libre expresión, apegado a mis principios éticos y códigos deontológicos, en los que no podemos extralimitarnos, so pena de caer en el ámbito de la injuria, calumnia y manipulación…

Cuando alguien aprovechándose de su libertad de expresión, información, opinión, transgrede esas líneas rojas, la pregunta obligada y necesaria es cuestionar para quién trabaja el medio, quién financia o de dónde obtienen fondos ciertos sicarios de la información. Pero lo fundamental que motiva a estos obreros del sensacionalismo, la desinformación y el libertinaje, es utilizar las páginas, sus editoriales y a sus trabajadores para ensalzar, destruir, perseguir, el honor y hasta la vida misma de muchos ciudadanos víctimas del abuso del falso cuarto poder: «LA PRENSA».

Alguna vez el actual director del medio El Expreso me manifestó que la empresa que dirige es un negocio; él tiene que vender noticias, anuncios, información, aunque muchas veces aquello no construya, sino destruya. Que las solicitudes de amigos y conocidos para que cesen o paren los ataques dependen de cuánto vende el periódico y de sus intereses.

Por supuesto, el actual director puede ser que, por miedo o influencias, obtenga fotos, invitaciones e incluso reconocimientos públicos de mediocres que esperan de él un plato de lentejas, sin saber que aquello es inadmisible, porque como muy bien lo señaló, nada es superior para él que su propio interés y su negocio, el periódico.

Ante la campaña hostil, sistemática y perversa que vienen dos de sus alfiles, uno de ellos Roberto Aguilar, casi todos los días, para destruir, atacar e incluso declararle la guerra al Presidente NOBOA AZIN, la pregunta obligada es qué o quiénes están detrás de esta patraña, porque ahora de repente del artículo de Aguilar, Guillermo Lasso ha sido el gestor de todo aquello que en su informe del 24 de mayo declaró Daniel Noboa como logros de su gobierno.

Al parecer, según El Expreso, es suficiente decir que vamos a comprar, por ejemplo, 100 ambulancias, para que el crédito se lo lleve el del anuncio, aunque quién pagó e hizo la gestión fuese el sucesor. Con esa visión, el mérito de la campaña de vacunación fue de Moreno, mientras Lasso recibió las vacunas y adquirió nuevos lotes.

Que los datos de Noboa son falsos, que el presidente es MENTIROSO, afirma Aguilar y, por ende, el Diario en un reportaje de una página entera, la 4, bajo el titular «NOBOA MÁSTER DE LAS NOTICIAS FALSAS» en negritas y mayúsculas. ¿Se dan cuenta, amigos, de la perversidad de los dueños de este negocio?

Sin duda, de existir errores en algunos datos en el informe Presidencial, quienes suministraron tales datos deben ser sancionados, porque la VERDAD es la piedra fundamental de toda interrelación humana.

¿Pero para quién trabaja el diario El Expreso? Pronto sabremos también esa verdad…