Opinión

¿PARA QUÉ?

Henry Silva Viteri/Guayaquil

La verdad, no sé para qué el presidente Lasso se fue a Buenos Aires. Como dije anteriormente se equivocó de camino, en lugar de ir al norte se fue al sur y es que lo que le dijo Alberto Fernández a nuestro inocente presidente es el típico pedido de las ratas “sucialistas”, muy suelto de lengua dijo: “Nosotros pensamos que ha llegado el momento de hablar de Venezuela que es un tema recurrente y como primera persona Argentina quiere volver a recuperar su vínculo diplomático pleno con Venezuela”

Dice el títere de Cristina Fernández que es momento de ayudar a Venezuela porque ha pasado un tiempo difícil y las cosas han cambiado en esa nación y si los países de América Latina la aíslan “no lo lograremos si la dejamos sola sin Embajadores y sin nuestra atención”. Estas declaraciones las hizo con la presencia del presidente Lasso, que ingenuamente respondió al llamado del “suciolisto” Fernández.

Venezuela en la actualidad tiranizado por un chofer ignorante que no sabe ni hablar, pero si sabe traficar con droga, asesinar a su pueblo, encarcelar a los opositores, en fin, cometer todos los desafueros y crímenes que se le ocurran solo puede ser reintegrado a la comunidad de países cuando los tiranos Nicolás Maburro y Diosdado Cabello paguen sus delitos en una celda de una prisión de alta seguridad.

Exportó como lo hizo Cuba, en la época de Fidel Castro, a una gran cantidad de delincuentes que han llegado a nuestro país y cuando oímos las noticias de crímenes, robos, tráfico de drogas dicen que fueron cometidos por “extranjeros” pero todos sabemos de dónde son esos “extranjeros”.

Hemos vivido durante la década podrida los grandes negociados y robos entre Mameluco Correa y Nicolás Maburro como el robo millonario con el famoso SUCRE, con Chávez y la famosa refinería del Pacífico en donde se robaron 152 millones de dólares entre Mameluco Correa, Hugo Chávez y Jorge “Vidrio” Glas. Eso es delincuencia organizada, corrupción, que durante la campaña presidencial el señor Lasso ofreció combatir.

Ahora se va de paseo a Buenos Aires y Fernández miembro de la mafia “sucialista” pide a los países democráticos que le den atención a un país dominado por una tiranía narcoterrorista. Después del discurso descabellado del presidente de Argentina, a la que la tiene hundida en la miseria y en la corrupción, nuestro presidente que parece que quiere quedar bien con todo el mundo menos con los ecuatorianos y dijo:

“Es un tema que nosotros vamos a analizar, vamos a considerar. No estamos listos todavía para tomar una decisión, pero vemos con buenos ojos el llamado del presidente Fernández”. Señor Lasso, tal vez usted lo verá con buenos ojos, pero los ecuatorianos no estamos de acuerdo que se reconozca como legítimo gobernante de Venezuela a un sanguinario tirano narcotraficante, no podemos como país democrático tener un vínculo con una dictadura que apoya con bombos y platillos una criminal invasión de un tirano como Vladimir Putin.

Tal vez para usted señor Lasso esté bien, tal vez usted pretende poner una sucursal de su banco en Caracas y que guarden en sus arcas los millones que reciben del narcotráfico, pero nosotros los ecuatorianos de a pie vemos con mucho disgusto ese silencio cómplice a favor de esa dictadura, vemos como han abierto las fronteras a cientos de miles de venezolanos que por falta de oportunidades se dedican a delinquir.

Su respuesta debió ser categórica ¡No señor Fernández! Los ecuatorianos no estamos de acuerdo y mientras la narcotiranía gobierne Venezuela nuestro país lo mantendrá aislado, USA se ha acercado a Venezuela porque para los gobernantes de ese país primero son sus intereses económicos y para ellos nosotros somos los primos no gratos.

Para qué se fue a Argentina, aquí se lo necesita, cada día en el país mueren a manos de los delincuentes por lo menos 6 o más personas y usted se va a pasear y a pedir consejos para la seguridad, de Ripley; aquí los parásitos del Antro están tratando de sacarlo de la presidencia y usted en Buenos Aires, ¿para qué?