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Papa visitará barrios pobres y violenta prisión en visitas

Se trata de su segunda visita al continente desde que se convirtió en Papa en marzo del 2013. El primer viaje fue a Brasil a la Jornada Mundial de la Juventud en julio de ese año.

ASUNCIÓN. El Papa Francisco celebrará cinco misas multitudinarias, visitará hospitales, barrios pobres y una de las cárceles más violentas de la región durante su gira a Ecuador, Bolivia y Paraguay en julio, según el programa oficial del viaje.

El pontífice iniciará el 5 de julio en Quito su visita de ocho días a Sudamérica, en la que se reunirá además con autoridades políticas, religiosas, académicos y organizaciones civiles.

Se trata de su segunda visita al continente desde que se convirtió en Papa en marzo del 2013. El primer viaje fue a Brasil a la Jornada Mundial de la Juventud en julio de ese año.

El Vaticano dijo que en Ecuador, el Papa oficiará una misa en el santuario de la Divina Misericordia de Guayaquil y otra en el parque del Bicentenario de Quito. También se reunirá con el presidente Rafael Correa, con académicos y representantes de la sociedad civil.

“En cada país se dedicará a grupos sociales y eclesiales particulares (…) por ejemplo, en Bolivia se dedicará a los movimientos populares, de campesinos, de indígenas. En Paraguay eligió a los enfermos, los niños y los jóvenes”, dijo a periodistas el representante del Vaticano en Asunción, Eliseo Ariotti.

El canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, declaró por su parte que la llegada del Papa era “un aliciente enorme”. “Manifestamos el regocijo que todos sentimos por su visita. Auguramos que (…) sea exitosa y convoque a la unidad de los ecuatorianos”, declaró.

En Bolivia, Francisco reunirá a los fieles de la Iglesia Católica en la plaza del Cristo Redentor de Santa Cruz de la Sierra luego de una estadía de cuatro horas en La Paz donde mantendrá un encuentro con el presidente Evo Morales, de acuerdo a la agenda. También visitará la prisión de Palmasola, un extenso complejo de máxima seguridad en las afueras de la ciudad más grande de Bolivia y que ha sido a menudo escenario de violentos y mortales enfrentamientos entre reclusos.

Unas 30 personas, entre ellos uno de los niños que viven entremezclados con sus padres presos, murieron en el lugar en el 2013. La mayoría fueron quemados hasta morir en enfrentamientos entre pandillas por el control de la prisión. (Reuters/ La Nación)