Internacional

Papa Francisco critica comercio de emisiones como posible “recurso diversivo”

Los mercados de carbono “contienen salvaguardas contra la especulación excesiva que advierte la encíclica”, dijo el grupo.

REUTERS. El Papa Francisco atacó a una de las principales iniciativas de política de lucha contra el cambio climático, advirtiendo en su encíclica publicada el jueves que el comercio de créditos de carbono podría recompensar a los especuladores en lugar de controlar las emisiones globales de gases de efecto invernadero.

El Santo Padre, el primero proveniente del mundo en desarrollo, advirtió que el sistema de comercio de carbono podría ser una cortina de humo para permitir que los grandes emisores del gas en economías ricas sigan haciéndolo, lo que sugiere que podría ser “un recurso diversivo que permita sostener el sobreconsumo de algunos países y sectores”.

La dura crítica al enfoque inspirado en el mercado para frenar las emisiones se conoce mientras crece el respaldo al sistema de comercio de cuotas de carbono, respaldado por instituciones como el Banco Mundial y Naciones Unidas, así como por los jefes de muchas compañías multinacionales y países como China.

Los planes de comercio de emisiones, como el que está vigente en la Unión Europea y los que están siendo probados en algunas provincias de China, permiten que los contaminadores compren y vendan permisos para liberar dióxido de carbono, al que se le atribuye el calentamiento global.

Bajo estos sistemas, las compañías o países reciben permisos para liberar hasta cierta cantidad de dióxido de carbono. Para superar ese límite, pueden comprar permisos en un mercado abierto a otros que, como emiten menos, tienen un exceso de licencias para vender.

La Comisión Europea rehusó responder los comentarios del Sumo Pontífice, pero la Asociación Internacional de Comercio de Emisiones, un grupo de presión de la industria de cambio de permisos de carbono, emitió un comunicado que describió a la opinión del Papa Francisco sobre el sistema como “desfasada con la mayoría de los economistas y analistas”.

Los mercados de carbono “contienen salvaguardas contra la especulación excesiva que advierte la encíclica”, dijo el grupo.

Ottmar Edenhofer, economista jefe del Potsdam Institute para Investigación del Impacto Climático y consultor del Vaticano, dijo que los comentarios del papa no deberían ser vistos como un rechazo frontal al comercio de emisiones.

“El papa está más bien pidiendo a los científicos que revisen si éste es un instrumento que brindará una solución”, dijo Edenhofer a Reuters.

Edenhofer especuló que el Santo Padre incluyó en tema en respuesta a las preocupaciones de larga data sobre los sistemas de comercio de carbono en América Latina. El Papa Francisco, un argentino, es el primer pontífice de América y del Hemisferio Sur.

Un bloque de países latinoamericanos, que incluye a Venezuela, Bolivia y Ecuador, se ha mostrado hostil al papel de los mercados de carbono en un acuerdo internacional sobre cambio climático, afirmando que podría permitir que las economías ricas escapen de las metas de reducción de emisiones.

El Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) de la ONU, por ejemplo, permite que proyectos como la reforestación en países en desarrollo le entreguen créditos de carbono a los gobiernos de naciones ricas y de compañías que paguen por ellos.

Edenhofer dijo que el Vaticano podría haber abordado el tema del comercio de carbono porque “gran cantidad de gente en América Latina sospecha mucho de este instrumento basado en el mercado”, especialmente los pueblos indígenas. (Reuters/ La Nación)