Realidades

Pantoja pasó por el quirófano para la «operación biquini»

La artista se ha sometido a dos intervenciones estéticas antes de volver a los escenarios

ESPAÑA. Una fábrica de sorpresas es en lo que se ha convertido Isabel Pantoja, que no hay semana sin titular para ella o su familia. Tras salir en libertad condicional de la prisión y encerrarse, literalmente, en su finca de Cantora, a la tonadillera no se le ha visto salir de sus propiedades salvo para ir con un grupo de admiradores a una comida en su honor. Ni de compras, ni de cañas, ni de feria ni de visita a los nietos.

Enclaustrada y dicen que muy tocada anímicamente tras más de un año en la cárcel, lo que menos nos podíamos imaginar es que Isabel se había preparado para pasar el fin de semana en el hospital Santa Ángela de la Cruz, en Dos Hermanas (Sevilla), donde se ha sometido a una abdominoplastia y una mastopexia a fin de ponerse a punto para su vuelta a los escenarios con el disco que sigue custodiado y que pensaba lanzar al mercado justo antes de entrar en la cárcel.

Hay que recordar que fue el pasado mes de agosto, durante uno de sus permisos carcelarios, cuando la artista permaneció veinte días en el hospital Infanta Luisa de Sevilla debido a los problemas de salud que padecía y que diagnosticaron como «nefropatía diabética». Precisamente, amigos de Pantoja creían que este fin de semana se estaba sometiendo a un chequeo por su diabetes y sus problemas renales, y de ahí la cara de sorpresa de muchos cuando en el programa de Ana Rosa anunciaron que se había operado para eliminar los michelines de la tripa y realzar el pecho.

Factura abultada

Según expertos en la materia, esta doble intervención, que suele durar cerca de cinco horas, puede costar alrededor de 6.000 euros, aunque en cuestión de tarifas todo es muy moldeable. Es verdad que hay médicos que incluso regalarían estas intervenciones siempre y cuando el paciente sea famoso y esté dispuesto a publicitar su operación, cosa que no parece vaya a ocurrir con Isabel, ya que ni siquiera su hija Chabelita Pantoja sabía las intenciones de su madre.

Por desconfianza o por miedo a que la noticia saltara a los medios, el caso es que Isabel solo estuvo acompañada por su fiel hermano Agustín, que la llevó y sacó del citado centro hospitalario por el garaje interior que hay en el edificio, ya que este hospital está muy solicitado por algunos famosos, dada la privacidad y el hecho de no tener que pasar por la puerta principal a la hora de acceder.

El domingo, sobre las 2 de la tarde, la tonadillera regresó a Cantora, donde ahora se recupera de estas intervenciones, que requieren al menos una noche de hospitalización y un posoperatorio y después de las cuales son fundamentales las visitas al especialista y los masajes drenantes. Con figura y escote nuevos, está claro que Isabel se prepara para volver a lo grande y con mejor ánimo. Dicen que su hermano Agustín se ha propuesto que la cantante retome su agenda musical el próximo mes de septiembre con cinco actuaciones en el Liceo de Barcelona, lo que todavía no se ha confirmado. El caché de la artista se ha podido incrementado entre un 20% y un 25% sobr el que tenía antes de ingresar en prisión. Nada como unos retoques para subir la autoestima de una diva… y su caché. (ABC/La Nación)