Internacional

Panel aborda en Chile la nueva cara de la Doctrina Monroe de EEUU en Latinoamérica y los desafíos para la colaboración

 

A dos siglos de implementada la Doctrina Monroe, una estrategia clave de la política exterior estadounidense para defender sus intereses en América Latina y el Caribe, analistas de la región abordaron las nuevas facetas del intervencionismo en el siglo XXI y el impedimento que supone al progreso de los países aún sometidos.

 

En el marco de la Feria Internacional del Libro de la Municipalidad de Recoleta, en Santiago, capital de Chile, fue exhibido y analizado en un panel el documental «Doscientos años de la Doctrina Monroe, un sinfín de sufrimientos para América Latina», de la Agencia de Noticias Xinhua.

La directora del Instituto de Gobiernos Locales (IGLO) de la Universidad Abierta de Recoleta, Marcela Vera, afirmó en un conversatorio que la Doctrina Monroe se ha expandido en la actualidad desde Latinoamérica hacia otros continentes, agudizando conflictos y tensionando las relaciones a nivel internacional.

 Marcela Vera, directora del Instituto de Gobiernos Locales (IGLO) de la Universidad Abierta de Recoleta:

«El nivel de intervención de Estados Unidos ya no es solo en las macroestructuras, sino que alcanza incluso, a los individuos. Por eso es tan importante que la gente joven pueda reconocer esta memoria para poder mirar cuál es el mecanismo que están generando para intervenir sobre las conciencias».

En 1823, la Doctrina Monroe fue concebida durante la Presidencia de James Monroe (1817-1825) bajo el lema «América para los americanos», que establecía que cualquier intromisión en el continente por parte de extranjeros sería visto como un acto de agresión.

El objetivo de la medida fue, en principio, impedir cualquier acción colonialista europea, en medio de la oleada independentista en la región, no obstante, se transformó en el punto de partida para la conformación de un poderío dirigido sobre todo hacia Latinoamérica, el llamado «patio trasero» de la nación norteamericana.

La especialista aseguró que la aplicación de la Doctrina en Latinoamérica limitó el desarrollo a todo nivel y desechó la propiedad social, pero también actuó en el plano emocional; instaló en la población una sensación de frustración y miedo, que alimentó el imaginario de pobreza y de dependencia del modelo capitalista estadounidense, pese a la abundancia en recursos naturales y bienes estratégicos que existen en la región.

Los expositores mencionaron entre las nuevas tácticas de intromisión estadounidense las incursiones militares, el uso de la tecnología, la hegemonía del dólar, el patrocinio a los carteles de la droga y la corrupción, entre otras áreas donde esperan ejercer mayor influencia, como por ejemplo, la exploración antártica.

En contraparte, coincidieron en la importancia de fomentar la colaboración a través de la diplomacia de los pueblos, entre otras acciones que permitan el desarrollo económico de todas las partes involucradas.

Con información de la oficina en Santiago, Chile. Noticias Xinhua.