Opinión

Paliativos de corto plazo y de corte electoralista

Por Rodolfo Cavagnaro/Argentina.

Aprendieron la lección de la ortodoxia peronista: meter mano en el mercado para que el consumo restituya la felicidad.

El gobierno está apurado. Han aprendido que por más que se cuiden las cuentas fiscales, las elecciones se gana con votantes que tengan plata en el bolsillo y con posibilidades de consumir. En este sentido, aprendieron la lección del kirchnerismo y de la ortodoxia peronista: meter mano en el mercado para que el consumo restituya felicidad a los consumidores. Creen que si la gente puede aumentar sus consumos, podrá valorar otros logros.

Además, están recibiendo presiones de sus socios del radicalismo que le están por aportar ideas para reactivas el mercado, que van en la misma dirección. Ante estas circunstancias el gobierno estudia varias medidas que solo son paliativos de corto plazo que están destinados, sobre todo, a jubilados y beneficiarios de la AUH. No es un universo despreciable, ya que suman 16 millones de personas que podrán contar con préstamos para consumir o descuentos en algunos negocios que venden insumos para la construcción.

De la misma forma intentan arrimar algo a la clase media ampliando el programa precios cuidados, mientras animan a las cadenas de supermercados para hacer acuerdos con sus proveedores con el fin de aumentar la campaña de promociones para tratar de recuperar las alicaídas ventas.

Pero no es la solución, como tampoco lo es la propuesta del FMI de aumentar ingresos. Ni el Fondo ni el Gobierno abordan el problema principal, que es bajar el gasto. Pero son tiempos políticos, de urgencias y no hay tiempo para encarar reformas estructurales. Y así el tiempo pasa y no se hace nada. Tal vez rinda frutos en el corto plazo, para no queda mucho más tiempo para afrontar la verdad.