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El pacto ético recibe un decisivo apoyo ciudadano

Los movimientos y organizaciones sociales esperan el visto bueno de la Corte Constitucional

QUITO. La propuesta sobre el pacto ético toma fuerza en las calles. Organizaciones sociales y representantes de la sociedad civil empujan la iniciativa del Ejecutivo. Para los ciudadanos, la consulta popular es la oportunidad de fundar una nueva clase política en el país.

 

“Entre decir y hacer, es lo que le falta mucho a la clase política. Los ecuatorianos de bien debemos indignaros con aquellas personas que pretenden gobernarnos y que con nuestra materia prima; mano de obra capitalizan recueros y luego los sacan a paraísos fiscales. Entonces debe inaugurarse la ética y la honestidad en este país”, manifestó el esmeraldeño Ricardo García, durante la concentración del día lunes en el parque El Arbolito.

 

La pregunta planteada por el Ejecutivo consultará a la ciudadanía si los funcionarios del Estado y las autoridades elegidas a las diferentes dignidades deben mantener recursos en paraísos fiscales. Las ciudadanas Margarita Orejuela y Verónica Nieves aseguran que los sectores populares acompañan esta iniciativa porque reivindica la coherencia política con la realidad económica del país.

 

Además, la guayaquileña Margarita Orejuela mencionó que “si hablamos de ética, los políticos que quieren ser políticos deben ser transparentes, porque son recursos que prácticamente se están escapando de la economía”.

 

Por su lado, la esmeraldeña Verónica Nieves afirmó que “con la recuperación económica de estos dineros vamos ampliar la actividad social en el país, van haber más escuelas; más hospitales e instituciones públicas al servicio de la ciudadanía”.

 

Según los datos del Servicio de Rentas Internas el patrimonio de empresas ecuatorianas que reside en paraísos fiscales alcanza los 31.851 millones de dólares. Para el asambleísta Fausto Cayambe, este es un monto con el que se podría construir 2.857 Escuelas del Milenio, 181 hospitales y 25 aeropuertos.

 

Los movimientos y organizaciones sociales esperan el visto bueno de la Corte Constitucional y ambicionan que el pacto ético sea un ejemplo para la clase política del mundo entero. (El Ciudadano/La Nación)