Opinión

Otro acto de cobardía del Daesh

Nicole Osuna

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@nicoleeosuna

Este martes 22 de marzo, el corazón de Europa fue sacudido tras una serie de ataques terroristas en Bruselas, Bélgica. Los ataques, ocurridos en el aeropuerto- Zaventem y en una estación de metro, han dejado al menos 34 muertos y más de 170 heridos.

Los ataques vienen tras la captura en Bruselas del yihadista Salah Abdeslam, el principal fugitivo de los ataques terroristas en París. Las autoridades europeas han declarado que un posible ataque terrorista en una capital europea estaba esperado. Bélgica estaba en alerta previo a los ataques y ahora ha alzado el nivel de alerta al máximo.

El ataque, que ha sido condenado por diversos líderes mundiales, ha ocasionado que los sistemas de trenes, de transporte público y el aeropuerto de Bruselas sean cerrados. Por ahora, nadie sale ni entra a Bruselas.

El Primer Ministro, Charles Michel, ha llamado a los ataques “violentos y cobardes” y ha hecho un llamado colectivo a la calma y la solidaridad con las víctimas. El Presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, también se ha pronunciado y ha declarado que los ataques muestran como los terroristas han caído aún más bajo.

Sin duda, los ataques son un nuevo acto de cobardía por parte del Daesh. Los ataques en Bruselas no son exclusivamente un ataque a Bélgica, son un ataque contra toda Europa y lo que ésta representa. No es una casualidad que el Daesh tenga a la Unión Europea en la mira, ésta representa lo opuesto a dicho grupo terrorista. La UE fue fundada bajo los principios de hermandad, fraternidad, igualdad y libertad.

Tras presenciar y participar en dos guerras mundiales devastadoras que dividieron el continente, Europa se vio forzada a hacer algo al respecto para asegurar que algo semejante no volviese a ocurrir en su territorio. El Daesh es lo opuesto. El grupo terrorista busca promover odio, enojo,  rencor, división, pánico, desigualdad y la ausencia absoluta de libertad.

No obstante, la historia nos ha mostrado y nos sigue mostrando como dichos grupos no perduran. Los cimientos inestables y dudosos bajo los cuales son fundados no están llamados a durar por generaciones. El ataque en Bruselas fue un golpe duro para Europa, pero el continente se recuperara de él. La unión y no la división hace la fuerza.

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