Opinión

  ORDEN MUNDIAL Y GUERRA ABIERTA 

Comte. Raúl Hidalgo Zambrano/ Guayaquil.

 

 

En el siglo XX se produjeron la Primera y Guerra Mundial, la Guerra Fría que terminó en 1989, y desde allí vivimos una Guerra Abierta entre diferentes países o colaciones en múltiples áreas geográficas, publicitadas en tiempo real por la velocidad de las comunicaciones que hacen al mundo unipolar; todos los conflictos tienen, como denominador común, el objetivo de establecer un orden mundial bajo la hegemonía de quienes los originan para imponer su política, fortalecer su economía y disuadir o aplicar la fuerza militar. 

Los tratados internacionales son el manifiesto político, económico o militar de los países que los firman, donde están incluidos sus intereses nacionales; por ejemplo, en lo político el sistema democrático o socialista; en lo económico el bienestar de la población, independiente o no de la política; y lo militar depende directamente de la política. Aplica la frase “la guerra es la continuación de la política por otros medios” (Carl von Clausewitz). 

En la actualidad hay nuevos tratados específicamente en seguridad y cooperación de las fuerzas de seguridad de los Estados, para enfrentar las amenazas internacionales, sin fronteras, de delincuencia organizada como el tráfico de drogas, de personas o delitos financieros; en algunos países las acciones armadas de la delincuencia apoyadas política y económicamente superan el control de las fuerzas de seguridad estableciendo una “Guerra Asimétrica”. Un ejemplo es las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, reorganizadas luego de que desdientes declararan que la paz había fracasado. 

La mayoría de los países de Latinoamérica está influenciada políticamente por la democracia liderada por los Estados Unidos de Norteamérica (EE.UU.); una minoría de países está bajo influencia del socialismo liderado por Rusia a través de sus satélites Cuba, Venezuela, Nicaragua y Bolivia (que retorna), para ello han establecido el Foro de Sao Paolo, Grupo de Puebla, la Alianza Bolivariana de los Pueblos de América (ALBA) y Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR). También, hay la influencia económica directa de la República Popular de China; así, con EE.UU. está abiertamente en guerra comercial; los demás países son acreedores de préstamos con garantía hipotecaria de sus recursos naturales como el petróleo, minerales y otros. Hay influencia militar de EE.UU. en la mayor parte de países, mediante acuerdos como: la Junta Interamericana de Defensa (JID), el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), las Operaciones Unitas, como las organizadas y realizadas con éxito por la Armada del Ecuador (noviembre 2020). La influencia militar de Rusia se da en Cuba, Venezuela y Nicaragua. El narcotráfico y delitos internacionales se incrementa. 

Ecuador ha variado su alineamiento político entre democracia antes y después del gobierno de la Revolución Ciudadana (RC) y el socialismo del siglo XXI durante el gobierno de la RC presidido por el expresidente Rafael Correa. El futuro político del país es incierto a puertas de la elección de presidente, vicepresidente y asambleístas en febrero 2021. Las amenazas del narcotráfico y delitos internacionales se acentúan. 

¿Qué sistema político queremos los ecuatorianos, democracia o socialismo del siglo XXI? ¿Cómo enfrentar la presión por el orden mundial y Guerra Abierta?