Economía

Optimismo por zonas francas, resultados se prevén entre dos y cinco años y requieren medidas complementarias

Tras varios intentos de implementar la figura de zonas francas en Ecuador finalmente esto se dio con la Ley de Eficiencia Económica y de Fomento al Empleo, que fue propuesta por el presidente Daniel Noboa, sin embargo, para que este mecanismo tenga los efectos que busca este Gobierno deberán implementarse medidas complementarias.

Las zonas francas funcionan en la región y Ecuador se suma. Analistas también ven con optimismo la implementación del régimen de alianzas público privadas (APP), pero para los dos casos consideran que es importante la celeridad de las entidades en la creación del reglamento.

La incorporación de las zonas francas no tuvo éxito en el régimen de Guillermo Lasso, sus proyectos fueron rechazados en la Asamblea Nacional y en la Corte Constitucional. Fueron tres intentos. El primero en el 2021 “con otros capítulos” y en el 2022 como ley de inversiones, pero fue archivada por el Legislativo, que fue disuelto con la muerte cruzada en mayo. Mientras que la tercera fue cuando la Corte la negó por no considerarla urgente.

De acuerdo con el analista económico Segundo Camino Mogro, en esta ocasión pasó la reforma por un tema de gobernabilidad entre el Ejecutivo y el Legislativo. Asimismo, indica que la forma en que estaba redactada la ley cuando fue enviada por el anterior presidente no era la manera adecuada en términos de control a las zonas francas.

La Ley de Eficiencia Económica y Generación de Empleo, vigente desde este 20 de diciembre, define a la zona franca como el área geográfica delimitada dentro del territorio nacional que, por efectos de esta ley, está sujeta a los regímenes de carácter especial determinados en materias de comercio exterior, aduanera, tributaria, financiera, agroindustrial, tecnológicos y de tratamiento de capitales, en donde se desarrollan actividades industriales de bienes, servicios, actividades comerciales, entre otras, para efectos aduaneros se considerará un destino aduanero.

Entre los objetivos de las zonas francas, según la normativa, está: promover y ser herramienta para la generación de empleo, atraer e incentivar inversiones nacionales y extranjeras, entre otros.

Para el editor de Análisis Semanal, Alberto Acosta Burneo, las zonas francas son un mecanismo importante e interesante que precisamente busca atraer inversiones y generar empleo, porque se da un escenario especial que permite generar competitividad enfocándose en el mercado externo, porque son actividades que sin esa competitividad no se pueden realizar.

La figura de las zonas francas -dice Acosta- ha funcionado en la región (Colombia, Costa Rica, República Dominicana), en “donde ya ha sido un éxito y genera una cantidad importante de empleos” y también puede dar buenos resultados en Ecuador, pero que para ello se requieren medidas complementarias y menciona como la primera y más importante: la confianza. “Se necesita mejorar la seguridad jurídica, solamente con seguridad jurídicas se va a poder atraer inversiones”.

Eso lo complementa con otros dos aspectos, que las zonas francas tengan carreteras, puertos, aeropuertos, así como todo tipo de servicios de calidad y personal, para lo cual se necesita una legislación laboral competitiva, ya que allí también va a regir la misma normativa vigente en el país.

Entre los beneficios a las que una empresa puede obtener al tramitarse para ser zona franca o para generar una alianza público privada, según Camino Mogro, están la exoneración de impuestos por cinco años y pasado ese tiempo no tendrán 0 % de exoneración de impuestos, pero sí será menos porcentaje en comparación con otros esquemas.

De acuerdo con Acosta Burneo, los sectores que tendrán mayor impacto con la implementación de las zonas francas son servicios, manufactura, así como en actividades en las que Ecuador no es competitivo, entre ellos, en lo logístico, de empaque, de etiquetado.

Camino considera que las ZEDE (Zonas Especiales de Desarrollo Económico) también deberían beneficiarse de estos incentivos fiscales y que en estos casos debe crearse un proceso abreviado para que las zonas de desarrollo se vuelvan zonas francas de forma rápida. “El proceso para calificar como ZEDE fue muchísimo más complejo que el que se va a tener ahora para ser zona franca, entonces si ya pasaste un proceso muchísimo más complejo deberías tener un proceso abreviado para clasificarte rápidamente como zona franca”.

Sobre las alianzas público privadas, Acosta Burneo señala que son fundamentales porque permiten hacer inversión en infraestructura, en obra pública con capitales privados y eso es lo que necesita con urgencia el país porque el Estado no tiene recursos. “Se quedó sin recursos ya hace muchos años, desde el 2014 cuando se acabó la bonanza petrolera y eso ha limitado la inversión en muchos sectores. Lamentablemente tenemos la legislación estatista que creó este concepto equivocado de reservar para el Estado ciertos sectores y cuando el Estado ya no tiene recursos no puede invertir”.

Cita como ejemplo los apagones que como el sector eléctrico es reservado para el Estado, este se quedó sin plata y desde el 2019 no se ha ampliado la generación eléctrica.

Los resultados de la nueva ley, según los analistas, se verán en el mediano plazo, calculan entre dos y cinco años, puesto que primero tendrá que trabajarse el reglamento, que puede tomar hasta seis meses, luego viene la implementación de este reglamento que empezará con la capacitación en las distintas instituciones públicas.

“La estructuración de estos proyectos no se hace rápidamente, toma años, entonces ojalá esta ley permita que aquellos proyectos que estaban en camino se procesen más rápido”, señala Acosta.

Camino agrega que ya los ministerios de Producción y de Economía, así como el Servicio de Rentas Internas (SRI) deberían estar trabajando en el reglamento, para que se puedan aplicar de forma inmediata. (I)

Fuente:www.radiohuancavilca.com.ec