Opinión

Olvidadas

Jorge Alania Vera
Jorge.alania@gmail.com.

 

 

Desde Lima, Perú, para LA NACIÓN de Guayaquil, Ecuador.

 

 

 

Joyce Vincent, había llegado al barrio de Hornsey, en Londres, luego de que una asociación a la que acudió buscando refugio como víctima de violencia doméstica le procuró un pequeño departamento de protección oficial, dentro de un gran bloque de viviendas. Ni unos ni otros se interesaron por saber quién era, cómo era y de qué forma se había acomodado a su nueva situación. No será ya necesario. No lo fue durante los dos años que yació muerta en su departamento sin que nadie lo notara. El cadáver sólo fue descubierto cuando el propietario del piso forzó la cerradura en vista de los retrasos en el pago del alquiler. En el interior yacía Joyce, tendida en el suelo y junto a la bolsa de un supermercado que, como ella, ya no existe. En la vista forense, la policía señaló que el cadáver estaba en un avanzado estado de descomposición y que la identificación se había efectuado comparando sus dientes con un odontograma.

Isabel Rivera, cuyo cuerpo momificado fue encontrado en el baño de su departamento hace unos días en Madrid, murió hace 15 años. El cuerpo no se descompuso debido a la humedad del ambiente y a una rendija de ventilación en el baño. El edificio está ubicado en la cuadra 51 de la calle José del Hierro en el distrito madrileño de Ciudad Lineal. Los vecinos aseguraron que la última vez que vieron a Isabel fue en septiembre del 2004. Pese a ello, los recibos de los servicios siempre eran cancelados a tiempo, por lo que pensaron que estaba viva. Los años pasaron y nadie se acercó a la casa, hasta que alguien pidió a la Policía acceder a ella.

Joyce e Isabel desaparecieron casi sin dejar rastro ni polvo porque, seguramente, merecían el polvo y la nada. Como cualquiera de nosotros si alguien no nos hiciera resurgir por el amor.