Ciencia

¡Ojo con sus músculos!

Actividad física y alimentación son factores primordiales para mantenerse en óptimas condiciones.

COLOMBIA. El sistema muscular tiene como función principal proporcionar el movimiento a las diferentes partes del cuerpo humano, por lo cual preservar su desempeño mediante el desarrollo de hábitos que ayuden a reducir el estrés muscular, y mejorar la función y fuerza debe ser uno de nuestros objetivos.

Para Hugo Alfredo Soto Sánchez, médico fisiatra del Hospital Universitario Fundación Santa Fe, la mejor manera de cuidar los músculos es manteniéndolos activos, evitando el sedentarismo y realizando actividad física de acuerdo con las condiciones de cada persona.

“Como todos los componentes del cuerpo, se requiere de un sistema muscular sano y competente para mantenernos activos y sin limitación de nuestros movimientos”, agregó el especialista.

En la opinión del fisiatra, es de gran importancia hacer ejercicios físicos diariamente, con previo calentamiento de los músculos con actividades leves que poco a poco incrementen en intensidad y fuerza, según el cuerpo lo permita.

La fuerza muscular, el volumen o tamaño de las masas musculares y la capacidad para realizar actividad física por periodos de tiempo más o menos prolongados, depende de la edad, del sexo, del biotipo de la persona y del estado de acondicionamiento.

Es importante no excederse ni exigirle al cuerpo más de lo que puede rendir; si no acostumbra a hacer ejercicio, lo indicado es iniciar con una rutina suave de estiramiento, luego se puede proceder a realizar repeticiones de sentadillas, abdominales, patada de rana, pesas, elevaciones laterales y lumbares.

Asimismo, se considera indispensable dormir al menos ocho horas seguidas para reponer la energía que se pierde durante el día, actuar con cuidado para evitar accidentes, adoptar buenas posturas al sentarse, pararse y acostarse y tener precauciones al cargar objetos pesados.

De otra parte, Walter Armando Malagón, médico nutricionista, resaltó la importancia de comer cinco veces por día alimentos de los tres grupos, en especial proteínas como las carnes, los huevos, la leche, entre otros.

Sin embargo, Malagón aclaró que cada persona debe alimentarse según su gasto energético, porque un trabajo exigente físicamente necesita más calorías que uno que no tiene movimiento. En este sentido, explicó que si se come más de lo que el cuerpo necesita, las calorías se convertirán en grasa.

Pero si por alguna razón le resulta complicado seguir una dieta adecuada para fortalecer los músculos, puede ponerse en manos de un profesional para que le sugiera un plan de micronutrientes, a través de suplementos alimentarios.

¿Cómo prevenir las lesiones?

Probablemente las lesiones más comunes son las traumáticas bien sea por estiramiento excesivo del músculo, trauma directo, fatiga o sobreuso. No obstante, Soto puntualiza que en algunas de estas lesiones existen causas que obedezcan a una herencia familiar netamente.

“Cuando los síntomas no son por trauma, sino que tienen factores genéticos, es importante acudir al especialista y buscar las causas del dolor, ya que estas pueden corresponder a una enfermedad de los músculos o de los huesos”, puntualizó.

Aunque pueden ser muchas las manifestaciones que indiquen la inminencia de consultar al médico, de acuerdo con Soto, entre las más comunes están el dolor, la inflamación, la presencia de masas, la dificultad para caminar y las caídas repetitivas. “Cuando se siente algún tipo de síntomas, molestias o se nota algo que afecta al sistema muscular, es importante consultar al especialista porque esas pueden ser señales que nos indican la presencia de algún tipo de patología que puede solucionarse con un diagnóstico temprano”, indicó.

Dato curioso

El sistema muscular, aunque no se sabe a ciencia cierta de cuantos músculos está compuesto, se estima que tiene alrededor de 600 y constituye al menos un 40 por ciento del total de nuestro peso corporal. (El Tiempo/La Nación)