Opinión

Ojalá: Papa Francisco

Lic. Denisse Casalí L.

denissecasali@gmail.com

@denissitacl

Ojalá la presencia del Papa en territorio ecuatoriano nos vuelva más humanos (a todos), más sensibles y compasivos ante aquellos menos favorecidos, más sensatos ante situaciones complicadas que ponen a prueba nuestra fe, ojalá y no de forma “temporal” sino que se vuelva permanente en nuestros corazones el sentido de actuar conforme a la convicción de que existe un Dios, convicción que no distingue razas, edades o clases sociales.

Ojalá con el Papa logremos conciliar a nivel nacional las relaciones cautivas entre el Estado y el pueblo ecuatoriano, en donde el Estado sea el que tienda una mano sincera sin ánimos de propaganda al segundo en pro del servicio que por derecho debemos recibir resultado de la buena gestión de este.

Ojalá con la llegada del Papa el gobierno deje de acogerse al poder de frases tergiversadas y manipuladas en pro de la gestión gubernamental, para hacernos pensar que vienen del Santo Padre, cuando en realidad si se busca un poquito es fácil darse cuenta que tan sólo una palabra puede cambiar todo el sentido a la oración para bien o para mal.

Ojalá en esa misa histórica lavemos de corazón nuestros pecados, pidamos a Dios el perdón de nuestras acciones pasadas, con ojos esperanzados en hacer las cosas bien y mejor en el futuro, pero no con la idea de que al salir de allí vamos a empezar de cero, con el saco de faltas y deslices vacíos hasta una próxima visita Papal ¡No!

Ojalá el sentimiento de regocijo y la fe católica intrínseca que reunirá a la gran mayoría de ecuatorianos en el mismo sitio, con un mismo propósito, nos haga un pueblo más unido, más solidario y clemente, ojalá tan grandes sentimientos no se vayan así de fácil con el Papa cuando tenga partir.

Ojalá no lleguen los de siempre, bandos de izquierda o derecha, valiéndose de tan importante momento para manifestar su posición política y relacionarlo de la forma más desatinada con la religión. Ojalá respetemos y no confundamos.

Ojalá se quede una pisca de humanidad en nuestros suelos, que quede bien cosechado entre nosotros y así disminuya la violencia en las calles, el maltrato en los hogares, y todas aquellas acciones que atentan nuestras vidas. Ojalá con el Papa llegue el verdadero milagro ecuatoriano de paz a nuestro país.

Ojalá el Papa Francisco logre lo que muchos aún no han logrado, llegar a la mente y al corazón de aquellos que se muestran intolerantes y actúan de manera intransigente, de aquellos que obran bajo la sombra de la injusticia y la manipulación, de quienes piensan que ayudar es sinónimo de sobras y el verdadero camino es el de la opulencia, aquellos que se han olvidado por completo de que existe la misericordia como un don bello y de pocos.

Pero sobre todas las cosas ojalá entendamos de una vez por todas que el que viene es el nexo de un Dios en la tierra, su representante traductor y vocero, Dios solo hay uno y gobierna desde los cielos. ¡Grande Francisco! Mi completa admiración.

Papa Francisco: “¡Cómo me gustaría una Iglesia pobre y para los pobres!” – como a mí me gustaría un gobierno pobre y para los pobres.

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