Opinión

Ocurrió el milagro

Antonio Aguirre

antonioxaguirre@gmail.com

Convertir un déficit en superávit gracias al milagro de las matemáticas del socialismo de la revolución ciudadana del siglo XXI, han logrado que el IESS en la sesión del viernes 13 de septiembre, el directorio apruebe el cambio de distribución que los afiliados y sus patronos aportan a los Fondo de Pensiones, de Salud y otros, es decir, tapan un hueco abriendo otro y a corto plazo podrían perjudicar a los pensionistas de la institución, pero lo que más llama la atención es que los ingresos por estos cambios que en el año 2016 recibirá el Fondo de Salud será de $1.117 millones que van a ser “invertidos” en nuevos hospitales y eliminar el servicio que eficientemente dan las clínicas y hospitales privados.

El IESS y el Estado siempre han sido malos administradores y recurrieron a las instituciones privadas, a quienes la burocracia inicialmente no pudo controlar con auditorias médicas responsables y los gastos que los pacientes demandaban. Hoy en día, las instituciones privadas de salud tienen facturas por cobrar que aproximadamente suman $400 millones. Se calcula que con este zarpazo que dan a los Fondos de Jubilados honren la deuda y con el saldo construyan nuevos hospitales que darán servicio después de dos o tres años. Hasta mientras, ¿quién dará los servicios de salud? Si actualmente las instituciones públicas no tienen capacidad para atender a los enfermos.

La situación es sumamente grave y en vez de mejorarse la crisis se agrava cada día más, adicionalmente incorporan a las amas de casas, choferes, artistas, recicladores… etc.

Estas medidas podrían venir acompañadas de: Un aumento en los aportes del empleado y el empleador, reajustar el cálculo actuarial para la jubilación a mayor edad y lo más urgente e importante, modernizar el servicio con tecnología de punta en las atenciones ambulatorias.

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