NUEVO TOQUE DE QUEDA TEMPORAL EN CUATRO PROVINCIAS CONFLICTIVAS
Antonio Aguirre Medina / Guayaquil
[email protected]
Sin lugar a dudas, las actuaciones del ministro del Interior, del ministro de Defensa Nacional, de la Policía Nacional y de las Fuerzas Armadas, en todas las actividades concernientes a la defensa nacional, han sido, son y serán eficientes. Sin embargo, considero que, en beneficio del país y sus habitantes, deberían ser más constantes y extenderse a nivel nacional.
El conflicto interno en el que vivimos tiene consecuencias para la seguridad pública a nivel nacional, más aún si vivimos en un estado de guerra total contra todo tipo de delincuencia organizada, que no desmaya en sus protervas intenciones de tomarse el país y entregarnos al fracasado comunismo socialista comunitario internacional, tal como lo hicieron en Cuba, Nicaragua y Venezuela, que son ejemplos vivos de la miseria humana en la que han subsistido.
Es fácil y práctico suponer que un toque de queda detiene momentáneamente la delincuencia en las ciudades protegidas por la Fuerza Pública, porque la delincuencia organizada huye y cambia de ciudad para trasladarse a una menos protegida. Las fuerzas del orden que combaten el atroz y perverso crimen organizado están preparadas y, además, por táctica de combate, también varían sus objetivos.
