Economía

Nuevo sistema de captación en Coca Codo Sinclair es una ‘obra parche’

«La captación tiene que ser una obra bastante cara y que se va a demorar bastante tiempo en su construcción. Es como volver a construir Coca Codo Sinclair», dice Carolina Bernal, investigadora de la Escuela Politécnica Nacional, sobre la situación de la hidroeléctrica.

«El Ecuador es un país de alto riesgo. Tenemos que construir con la naturaleza, no contra la naturaleza», explica al advertir que cuando la «erosión regresiva llegue a la captación lo que va a pasar es que el lecho del río se profundiza y entonces ya no van a estar en el mismo nivel el túnel de captación y el agua». Eso sacaría de funcionamiento a la central «para siempre».

Construir un nuevo sistema de captación será necesario, pero no ha sido definido. De acuerdo con Bernal, esa obra sería un «parche» para Coca Codo Sinclair. Aunque hay que tomar en cuenta que «las hidroeléctricas son con una vida útil de 50 años».

Bernal ha estudiado el río Coca desde 2004 y destaca que «tiene un papel muy importante en cuanto a la generación de sus sedimentos«. Un problema que ocasiona que la central hidroeléctrica paralice sus actividades varias veces a la semana.

«En un principio se cuestionaba por qué ponemos una hidroeléctrica a 20 kilómetros y los efectos se están viendo con al desaparición de la cascada de San Rafael, aguas abajo», aunque recuerda que ahora los efectos ya se evidencian también hacia arriba.

Lo que significa que los sedimentos acumulados ya están afectando a la población e infraestructura ubicada en dirección a El Chaco. Además, afectan el funcionamiento eficiente de la hidroeléctrica.

Según Bernal, el problema inicia por la falta de consideración de los sedimentos gruesos y su transporte. «Eso fue lo que llenó este embalse, que no tendría que haber existido, pero que se ha formado ahora, se ha llenado toda su parte baja y ahora solo en la parte superior vamos a tener estos sedimentos finos«. Por lo que las operaciones deben detenerse para evitar daños en las turbinas.

«Ecuador es un país de alto riesgo por su comportamiento geológico«, insiste Bernal. Ahora apunta a que las construcciones deben hacerse en función de las amenazas naturales. Algo que antes no se tomó en cuenta porque «se desconoció el tema de los sedimentos».