Opinión

Nuevo absurdo

C. Eduardo Emanuele

presidencia@pertraly.com

Con motivo de la reciente decisión del Ministerio del Transporte MTOP de emitir a través de un Acuerdo Ministerial #002/2017, una disposición por medio de la cual modifica el reglamento de Concesiones y Permisos de operación de vuelos charters o de fletamento para vuelos de Carga tanto dentro del territorio nacional (cabotaje o vuelo domestico) como también la de vuelos internacionales con relación al territorio ecuatoriano, provocando así una serie de reacciones desde diferentes sectores que ven la medida como atentatoria a los intereses del sector exportador y particularmente a aquel que por la naturaleza del producto (perecible) solo puede utilizar para su transporte, al aéreo.

Sin entrar en mayores confrontaciones con la autoridad me permito hacer un breve análisis de la situación:

La modificación de un reglamento de la Ley, en este caso de la Ley Reformatoria codificada de Aviación Civil o del Código Aeronáutico solo podrían hacerse a través del mecanismo que para el efecto contempla el Decreto Ejecutivo 435 del 27 de Agosto del 2014.

El Ministro de Transporte debió oficiar su deseo o voluntad al Consejo Nacional de Aviación Civil que para el efecto seria la autoridad competente para elaborar reformas al reglamento.

El Consejo en pleno debió haber conocido y posteriormente aprobado la reforma al reglamento vigente.

Si bien el Ministro de Transporte y OP es el Presidente del Consejo Nacional de Aviación Civil, éste es un cuerpo colegiado que por otro Dec. Ejecutivo # 156 del 20 de Noviembre del 2013 fue restructurado, por lo que no puede un solo miembro decidir por encima de todo el Organismo.

Ante los hechos así establecidos, los gremios involucrados como Cámara de Comercio, Asociación de Floricultores y la misma Asociación de Líneas Aéreas presentaron su enérgico rechazo a la medida por considerarla inconsulta y atentatoria a los intereses nacionales especialmente en una época de alta demanda de exportación de flores hacia mercados europeos.

Se podría concluir que la medida tomada por el MTOP obedecía simplemente a un deseo de la autoridad aeronáutica DGAC a continuar en su afán de proteger y privilegiar la operación de vuelos a los aeropuertos administrados por la DAC en claro perjuicio de los aeropuertos concesionados de Quito y Guayaquil. La medida mas allá de absurda es discriminatoria según los tratados internacionales de Aviación y aquellos convenios bilaterales de Aviación Comercial que el Ecuador ha suscrito en los últimos 50 años.

Podríamos mencionar igualmente que la medida podría traer serias consecuencias a la actividad exportadora, agrícola florícola, al transporte terrestre pesado, a las posibilidades de eventuales concesiones o alianzas publico-privadas en aeropuertos y facilidades aeroportuarias, etc.

Así mismo desalentaría la incursión de nuevos operadores aéreos de carga que por su naturaleza y la particularidad de operación que desarrollan, requieren de mucha mayor flexibilidad regulatoria y mejores condiciones de costos para no afectar la competitividad en precio de los productos exportables ecuatorianos.

Si el Gobierno Nacional a través de su Ministerio de Transporte y la Autoridad aeronáutica DGAC revisaran su política aeroportuaria podrían concluir que es mas conveniente entregar las actuales instalaciones de infraestructura aeroportuaria a eventuales inversionistas operadores que seguir subsidiando éstos a un costo muy elevado en lo económico y en lo político. No debieron haberse hecho inversiones en remodelación o construcción de aeropuertos en el país sin antes haber realizado los correspondientes estudios de factibilidad comercial, operativa y económica. El país invirtió algo cercano a los 300 millones de dolares en aeropuertos que a pesar de su modernidad , no han sido comercialmente atractivos para operadores aéreos y por consiguiente han resultado una carga económica para el estado por sus deficitarios resultados. Situación que equivocadamente lleva a las autoridades a la toma de decisiones como este Acuerdo Ministerial que a las claras desbalancea el análisis del Costo vs Beneficio.

Aspiramos que una reunión prevista entre el Ministro de Transporte, el Ministro Coordinador de la Producción y el Presidente de la República logre subsanar este impase antes de que sea muy tarde…

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