Internacional

Nuevas revelaciones del escándalo de los correos electrónicos vuelven a complicar la campaña de Hillary Clinton

Documentos publicados este lunes por el FBI señalan que un alto funcionario habría presionado a la agencia de inteligencia para evitar que un correo sobre el ataque a la embajada en Libia sea marcado como clasificado

EE.UU. Mientras Donald Trump sigue bajando en las encuestas a raíz de los numerosos escándalos que lo tienen como protagonista, Hillary Clinton, quien en los últimos sondeos sacó una ventaja mayor a diez puntos sobre el candidato republicano, también padece por sus propios problemas.

Este lunes el FBI publicó nuevos documentos sobre el caso de los correos electrónicos privados de la candidata demócrata.

Las nuevas cien páginas publicadas señalan que un alto funcionario del Departamento de Estado presionó a la agencia federal para que no marcara como clasificado un correo electrónico sobre el ataque de 2012 contra el consulado de Estados Unidos Bengasi (Libia), en el que murieron el embajador y otros tres norteamericanos.

De acuerdo con uno de los documentos publicados, un agente del FBI tuvo una reunión en 2015 con el alto funcionario de la diplomacia estadounidense Patrick Kennedy, quien pidió al agente que no considerara como clasificado el correo electrónico sobre Bengasi, ataque sobre el que Clinton ha recibido fuertes críticas.

Según los documentos, cuando el agente del FBI se negó a aceptar la petición, Kennedy se dirigió a un funcionario de mayor rango para ofrecerle mejores condiciones para la agencia de inteligencia en el extranjero.

«A cambio de marcar el correo electrónico como no clasificado, el Departamento de Estado de manera recíproca permitiría al FBI tener más agentes en países donde su presencia está prohibida», detalla uno de los documentos publicados, a partir de una entrevista del FBI con un testigo no identificado.

El portavoz adjunto del Departamento de Estado, Mark Toner, negó que hubiera algún tipo de «quid pro quo» (una cosa por otra) en la reunión de Kennedy con el FBI y que fue la agencia la que planteó la posibilidad de ampliar su presencia en algunas embajadas de EEUU «al final de la reunión».

«Cualquier afirmación de que esto fue un quid pro quo es francamente insultante», manifestó Toner en su conferencia de prensa diaria, en la que defendió que Kennedy simplemente trató de «aclarar el razonamiento del FBI» para marcar el correo como confidencial.

«Hubo grandes desacuerdos entre las distintas agencias (del gobierno de EEUU) sobre si cambiar las clasificaciones de este material», admitió Toner, pero insistió en que no hubo negligencia.

A menos de un mes de las elecciones presidenciales, y en el marco de una encendida campaña, los nuevos documentos del FBI pueden proporcionar más artillería para Trump, quien ha cuestionado en varias ocasiones la imparcialidad de la agencia de inteligencia y del Departamento de Justicia para investigar a Clinton. (Internet/ La Nación)