Opinión

Nuevamente la doble moral

Antonio Aguirre

antonioxaguirre@gmail.com

Uno de los símbolos de la democracia es la libertad de elegir, lo que permite al ciudadano buscar su propio destino, debiendo existir por lo menos algo de moralidad en las decisiones que involucran beneficio personal.

El novel médico candidato presidencial por su partido Fuerza Compromiso Social hizo su campaña atacando la corrupción, especialmente la de Petroecuador concurriendo a sus oficinas y pegarle un sello de clausura en señal de protesta por la corrupción, coimas y sobreprecios en la adjudicación de sus contratos.

Durante su campaña propuso la instauración de la pena de muerte, aumento de penas hasta cuarenta años y la más publicitada ” la ley bisturí ” que serviría para erradicar (extirpar) el cáncer de la corrupción.

Como ya es público y notorio regresó a su redil y ahora como político, está en el deber moral de extirpar los múltiples casos de corrupción que el mismo combatió y que se han denunciado y comprobado en su gobierno, como los casos de la estatal petrolera.

Prohibido olvidar quiénes son los legítimos caras de tuco y quienes ejercen la doble y triple moral. Por lo pronto sus escasos simpatizantes ya están quemando sus banderas y camisetas en un mal debut político del joven candidato al que siempre se lo considero un “chimbador”.

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