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Nueva vía mejora dignidad y comercio de productos en zonas rurales de Jujan

Hoy  viernes, a las 15:30, el prefecto Jairala inaugura la carretera Mamanica-La Libertad-Ñauza-Bella Luz-El Almendro-Los Juncos

JUJAN. Cuando a los moradores y usuarios de la vía Mamanica-La Libertad-Ñauza-Bella Luz-El Almendro-Los Juncos, en Jujan, se les pregunta sobre los beneficios de la carretera reconstruida por la administración del prefecto Jimmy Jairala, dos aspectos predominan: la dignidad que representa el hecho de al fin contar con una arteria de primer orden y el fomento a la actividad comercial.

La carretera, que requirió una inversión de más de USD 9 millones será inaugurada por el prefecto Jairala, a las 15:30, de este viernes 3 de febrero de 2017. Pero la utilidad de la misma es evidente desde ya.

Al inicio de la vía de 10,6 kilómetros, en la intersección que la conecta con la carretera concesionada Yaguachi-Jujan, se levanta el recinto Mamanica. Hace tres meses, Xavier Hurtado, de 26 años, instaló junto a su padre un local de venta de comidas. El encebollado es la especialidad de su local, en una zona donde predomina la venta de fritada.

“Es muy importante (la vía) a nivel comercial. Hace tres años, la gente salía a caballo y en invierno era algo difícil para las personas que viven en el campo; ahora ha mejorado bastante por el transporte, sobre todo”. Su comentario reseña uno de los principales beneficios de la nueva vía: la movilización masiva de los habitantes de seis recintos de Jujan, que ahora incluso cuentan con una línea de buses que cubre la ruta hasta Simón Bolívar. El incremento en el traslado de personas le ha permitido aumentar las ventas en un 60%.

“Sigan avanzando con las obras, más que todo porque es un beneficio para las personas que viven el campo y es algo útil para la sociedad”, recalca a manera de mensaje para la administración del prefecto Jairala.

Hasta antes de la intervención de la Corporación Provincial, la vía era de lodo en invierno y polvo en verano. Ahora, se conecta con un enjambre de caminos vecinales, lo que ha mejorado –también- el comercio de productos. En la zona se cultiva principalmente arroz, y también en menor escala cacao, soya y maderas duras (roble, teca y Fernand Sánchez).

Roberto Oleas está cerca de cumplir 60 años y desde que nació ha habitado en el recinto La Libertad de cuyo comité es vicepresidente. “Esta vía era para nosotros de primera necesidad… Tenemos una obra que vamos a vivir dignamente, como debe de vivir un ciudadano en el campo”.

Esa dignidad a la que se refiere el hombre de buen semblante y figura recia es que tienen más opciones de movilización. Antes, “para comprar víveres, era terrible porque uno tenía que salir enlodado y llegar al pueblo enlodado. No se podía salir con la ropa limpia. Y en verano, desde la cabeza hasta los pies empolvado”.

¿Y si había que movilizar a un enfermo? “Había que hacer miles de malabares para sacarlo porque era tan difícil. No teníamos una ambulancia que nos dentre (sic), no podíamos sacar un enfermo cuando estaba lloviendo y teníamos sacarlo a caballo o en hamaca”. Ahora, “Ya no salimos en lodo, en caballo, en canoa, como salíamos antes; sino que todos podemos sacar nuestros productos a cualquier hora del día, sea que esté lloviendo o haciendo sol, porque tenemos esta vía de primera necesidad”.

José Pazmiño también da testimonio de que el comercio de productos ha mejorado. Él es oriundo del sector de Mata de Cacao, en Los Ríos, y maneja un camión con capacidad para 10 toneladas con matrícula de esa provincia. La mañana de este lunes 30 de enero de 2017 él limpiaba su automotor mientras esperaba cargarlo con la gramínea que ya se está cosechando.

El antiguo camino lo transitaba muy poco, porque a la larga le resultaba costoso por las continuas reparaciones que tenía que hacerle a su camión. “Pero esta vía se la ve tan linda, que place entrar a cargar un producto”, afirma con mucha naturalidad el conductor de 39 años. (Prefectura del Guayas/La Nación)