Opinión

NUESTRA REFLEXIÓN DIARIA

Pra. Miriam Florencia/ Guayaquil

 Ve a la hormiga, oh perezoso, Mira sus caminos, y sé sabio; la cual no teniendo capitán, ni gobernador, ni señor,  Prepara en el verano su comida, Y recoge en el tiempo de la siega su mantenimiento.  Proverbios 6:6-8

 Este proverbio está dirigido a aquellas personas que andan por la vida sin hacer nada, vagando todo el tiempo sin producir. Salomón les invita a aprender de la hormiga, animal de los más pequeños que existen pero con cuanta sabiduría, ellas en tiempo de calor almacenan, guardan su comida para los días de invierno, para los días de mucho frio, así siempre están abastecidas, ellas no necesitan que se les esté diciendo lo que tienen que hacer, pues han aprendido a vivir en sociedad, en colectividad, ellas saben bien lo que tienen que hacer, no así el perezoso, que nunca está haciendo nada, siempre tiene  pretextos para seguir con su comodidad. Ellas dejan una gran lección, el ahorro para tiempos difíciles, para tiempos de escasez, pero sobre todo a vivir en colectividad, donde cada una de ellas se ayuda mutuamente, porque una sola no puede, por su diminuta contextura cargar un grano de arroz, necesita de algunas para lograrlo, así mismo el individualismo no le lleva a nada al hombre, más el pensar en el bien común debe ser lo que debe de primar.