Opinión

NUESTRA REFLEXIÓN DIARIA

Pra. Miriam Florencia/Guayaquil

 

Dice el necio en su corazón: No hay Dios.     Se han corrompido, e hicieron abominable maldad;   No hay quien haga bien.”  Salmo 53:1

Según el diccionario  “necio” es una persona que insiste en los propios errores o se aferra a ideas o posturas equivocadas, demostrando con ello poca inteligencia. Así son muchos hombres hoy en día, viven cometiendo todo acto de maldad pensando que no existe Dios, pues sus mentes se han corrompido siendo dueños de su propia maldad, pero lo más triste es que la Palabra dice no hay quien haga bien, pues el corazón del ser humano es malo por naturaleza, por eso vino Jesucristo a este mundo en forma de hombre para salvar todo lo que se había perdido, para transformar el corazón hecho piedra del ser humano y convertirlo en un corazón de carne que se deje moldear a su semejanza, para ser revestido de ese amor incondicional que es la clave para vivir en armonía con toda la humanidad, respetando la vida y posesiones de otros a través del amor, vínculo perfecto de toda relación. Llénese del amor de Dios para que empiece a verlo en todo lo creado, pues solo un Ser superior pudo haber hecho todo tan perfecto.  Mire la naturaleza, mire el obrar de personas llenas del amor de Dios  y convénzase de que Dios si existe, de que Dios es real.