Opinión

NUESTRA REFLEXIÓN DIARIA

Pra. Miriam Florencia/Guayaquil

 

“En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios”. Juan 1:1

He aquí tres declaraciones hechas por el apóstol Juan en el capítulo 1 versículo 1 del Evangelio de Juan,  declaraciones muy contundentes que enfatizan la deidad de Jesucristo.  En el principio era el Verbo, y esto se refiere al principio de todo, al principio de la creación, al principio del universo, pero allí en ese origen estaba el Logos, la Palabra de Dios que es Jesucristo. En el griego, la palabra Logos se encuentra en pasado imperfecto lo cual denota una acción continua, es decir el Verbo, Jesucristo, ya existía antes de la creación, sigue existiendo hoy y existirá por siempre. Pero este pasaje también dice que el Logos, o el Verbo estaba con Dios, como queriendo decir que el Verbo era una persona diferente del Dios Padre, pero Juan luego enfatiza, el Verbo era Dios,  no un dios como algunas sectas pretenden enseñar, sino que el Verbo era Dios, el Todopoderoso. Es imposible negar la deidad de Jesucristo, ya que Él es la segunda persona de la Trinidad, pero conjuntamente con el Padre y el Espíritu Santo constituyen un solo  Dios Verdadero. Que la obra del Espíritu Santo le lleve a entender esta hermosa verdad. Jesús es el Hijo de Dios hecho hombre pero tiene también una naturaleza divina.  Él es Dios.