Opinión

NUESTRA REFLEXIÓN DIARIA

Pra. Miriam Florencia L./Guayaquil

 

 Pues en cuanto Él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados. Hebreos 2:18

No hay nada más efectiva que la ayuda que alguien puede brindar a otra cuando ha pasado por esa situación.  Jesucristo fue tentado por Satanás en algunas ocasiones, por eso no existe tentación humana que el Señor no la haya vencido,  por tal razón, Él es poderoso para ir en su auxilio si se lo pide en  un momento en la cual está siendo tentado a hacer algo que usted no desee hacer.  De allí que es necesario evitar acercarse a lugares, a  personas, a objetos o a cualquier circunstancia que para usted resulte difícil  vencer, es mejor huir de ella antes que  salir quemado.  Ceder a la tentación es un acto de la voluntad humana, nadie puede decir que es tentado de parte de Dios, porque Dios no puede ser tentado por el mal ni Él tienta a nadie. Cuando se siente atraído y seducido por la tentación apártese inmediatamente para que no de lugar al pecado, y el pecado a la muerte espiritual.  Para reflexionar:  ¿Cuáles son las cosas, lugares  o personas que para usted significan tentación? ¿Cuál es su actitud frente a la tentación? ¿Cuándo ha sido tentado, ha buscado auxilio en el Señor Jesús?