Opinión

NUESTRA REFLEXIÓN DIARIA

Pra. Miriam Florencia L./Guayaquil

 

El que en Él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. Juan 3:18-19

Jesús es la luz del mundo. El que anda en tinieblas, llevando una vida pecaminosa, no ha conocido al Unigénito Hijo de Dios, al Señor Jesús, porque cuando Él entra en la vida de alguien, las tinieblas desaparecen, pero hay quienes prefieren vivir en sus deleites, que recibir en forma gratuita la luz de la vida que solo está en Jesucristo. Estas personas que rechazan a Jesús, ya han sido condenadas porque no creen que Jesús vino al mundo a salvar lo que se había perdido, prefieren vivir haciendo toda clase de maldad porque de esta manera obtienen poder, dinero de una manera fácil y deshonrosa, tienen el entendimiento ensombrecido y no pueden ver la luz. Para reflexionar. ¿Cree usted que Jesucristo es el Salvador del mundo? ¿Tiene seguridad de la vida eterna a través de la fe puesta en Jesús como Salvador? ¿Aún sigue esperando al mesías prometido?