Opinión

NUESTRA REFLEXIÓN DIARIA

Pra. Miriam Florencia L./Guayaquil

 

Aunque un ejército acampe contra mí, no temerá mi corazón; aunque contra mí se levante guerra, yo estaré confiado.   Salmo 27:3

El desánimo es lo primero que aparece  cuando  se está en dificultades, cuando está  siendo atacado muchas veces injustamente o cuando es  presa de enemigos ocultos que traman en contra suya para hacerle daño, solo por el hecho de que usted está haciendo las cosas bien y ellos no.  Es precisamente en esos momentos donde debe descansar y confiar en la protección de Dios para su vida.  Si está obrando bien siempre tendrá el respaldo del Señor.  Él le protegerá de las personas que quieren hacerle daño y lo pondrá en alto donde el mal no lo podrá alcanzar y su buen proceder será exaltado y sus enemigos avergonzados y confundidos en su propia maldad.  Hay situaciones que son inevitables, estamos llamados a vivir en paz en cuanto nos sea posible, pero a nuestro alrededor hay personas que les gusta vivir en constante conflicto, es allí donde debe buscar la cobertura de Dios y su protección para que los dardos del maligno no le lleguen.  ¿Se ha visto envuelto en alguna situación abrumadora por causa de la envidia o el chisme de las otras personas que están cerca de usted? Quizá el conflicto está en su propia familia o en su trabajo, pues la Palabra dice que en cualquier situación de conflicto que se encuentre debe vivir confiado en Dios.  Él le protegerá y lo cubrirá siempre que usted se mantenga haciendo las cosas bien y en su voluntad.