Opinión

NUESTRA REFLEXIÓN DIARIA

Pra. Miriam Florencia

 

La casa y las riquezas son herencia de los padres; más de Jehová la mujer prudente. Proverbios 19:14

 

Cuando se  tiene hijos, los padres se esfuerzan por dejarles herencia material, un lugar donde vivir, una buena educación con la cual se puedan defender en la vida, buenos principios éticos y morales, en fin, no saben qué dar a sus hijos con tal de verlos felices y realizados, pero hay algo que los  padres no pueden dar a sus hijos, aunque en algunas culturas  si ocurra así, es elegir por ellos una buena esposa, una esposa prudente. La Palabra de Dios enseña que esto viene de Dios, cuando se espera en Él.  Una mujer prudente es lo contrario a una  mujer insensata, inmadura,  es una mujer que se caracteriza por estar cimentada sobre la Roca que es Jesucristo, una mujer que es cautelosa, precavida, temerosa de Dios, por eso al momento de buscar esposa, no se fije en las riquezas materiales que pueda tener ella o su familia, fíjese en aquellas virtudes que hagan de ella una gema preciosa revestida de la prudencia, producto de la presencia de Dios en su vida.