Opinión

NUESTRA REFLEXIÓN DIARIA

Pra. Miriam Florencia/Guayaquil

 

Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo.  Romanos 15:13

 

En un mundo tan convulsionado por el estrés, por el sufrimiento que traen días difíciles y peligrosos, por vivir situaciones adversas, se hace tan natural vivir sin la esperanza de que las cosas mejoren, por el contrario, se piensa que todo va de mala en peor, y este pensamiento lo  único que trae consigo es la desesperación y la falta de paz.  Pero esto no tiene que ser así, el apóstol Pablo le dijo a los  romanos que no pierdan la esperanza, sino que crean, porque creyendo   es que podrán experimentar gozo y paz en medio de la adversidad. Hoy el Señor le dice lo mismo.  Creer en el Dios de la esperanza solo lo puede hacer a través del poder del Espíritu Santo, porque es Él quien lo llevará a toda verdad, y al llenarse de su presencia, usted podrá  experimentar el fruto del Espíritu que es precisamente entre otras virtudes el amor, el gozo y la paz.  No pierda la esperanza, aún puede lograr que eso que tanto ha esperado en su vida, pueda hacerse realidad, si decide creer. Para reflexionar:  ¿Hace cuánto tiempo no sonríe porque la esperanza se ha ido de su vida? ¿El gozo y la paz son parte de usted, o por el contrario, vive siempre estresado y malhumorado por los problemas de la vida?