Opinión

NUESTRA REFLEXIÓN DIARIA

Pra. Miriam Florencia/Guayaquil

 

 

Entonces el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes que tomando sus lámparas, salieron a recibir al esposo.  Cinco de ellas eran prudentes y cinco insensatas.  Las insensatas, tomando sus lámparas, no tomaron consigo aceite;  más las prudentes tomaron aceite en sus vasijas, juntamente con sus lámparas.  Mateo 25:1-4

Cuando hay amenaza de tsunamis o cualquier desastre natural, existen  advertencias que le llevan a estar preparados para ese día.  De la misma manera, la parábola de las diez vírgenes le amonesta a comportarse de una manera prudente en relación a la venida del Señor Jesús por segunda vez a la Tierra. Estas vírgenes tenían en sus manos lámparas para salir al encuentro del novio, pero cinco de esas lámparas estaban sin aceite que es una figura del Espíritu Santo.  Solo la presencia del Espíritu Santo en su vida, le permitirá estar apercibido de los tiempos y de las señales que habrán antes de la venida del Señor.  De la misma manera que es imposible mantener las lámparas encendidas sin el aceite, así también es imposible esperar la venida del Señor sin estar lleno de su Espíritu, por tal razón es necesario vivir prudentemente, y estar preparados para ese glorioso día, de  tal manera que cuando venga el Señor Jesús, usted puede estar listo para celebrar las bodas del cordero y vivir junto a Él en la eternidad. Para reflexionar: ¿Se encuentra preparado para la segunda venida del Señor Jesús a la Tierra? ¿Cree en su corazón que Jesucristo es el Señor y Salvador del mundo? ¿Su lámpara se encuentra encendida o se encuentra sin aceite?